Dead Can Dance
Dionysus (2018)
05 NOVIEMBRE 2018

Los australianos Lisa Gerrard y Brendan Perry son Dead Can Dance. De origen anglo-irlandés, comparten una visión original y diferente del mundo que les rodea, atreviéndose con un concepto musical totalmente innovador y de altísima calidad, pletórico de sonidos percusivos. Sus ocho trabajos de estudio, llenos de influencias procedentes del Renacimiento y sus estéticas musicales, Dead Can Dance (1984), Spleen and Ideal (1985), Within the realm of the dying sun (1987), The Serpent's Egg (1989), Aion (1990), Into the Labyrinth (1993), Toward the Within (1994), Spiritchaser (1996), Anastasis (2012) y Dionysus (2018), conforman su especial forma de entender la música, una mezcla inteligente de toques étnicos, rock tradicional y también estilos antiguos. Aclamados por la crítica, Dead Can Dance reina ya en su particular tierra musical, aunque el futuro se muestra incierto por la separación física de sus dos componentes, Perry vive en Irlanda y Gerrard en Australia, y por sus respectivos trabajos en solitario. Aprovechando que los caprichos de los músicos son ventanas hacia su intimidad, hay un elemento que es siempre fiel reflejo del tamaño de una banda. Así como a los árboles se les mide la edad contando el número de círculos que tienen en el tronco, Dead can Dance es un árbol centenario, porque su música es el origen de la sabiduría milenaria. Su meta es buscar la belleza perdida, la eterna meta humana de lograr una existencia significante.

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