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 (EEUU, 1892-1952)


Films:









1932 - 40 años
Verdad a Medias
T.O.: The Half Naked Truth
Director: Gregory La Cava
Música: Max Steiner










1932 - 40 años
Melodía de la Vida, La
T.O.: Symphony of Six Million
Director: Gregory La Cava
Música: Max Steiner










1933 - 41 años
Lecho de Rosas
T.O.: Bed of Roses
Director: Gregory La Cava
Música: Max Steiner










1936 - 44 años
Al Servicio de las Damas
T.O.: My Man Godfrey
Director: Gregory La Cava
Música: Charles Previn










1939 - 47 años
Muchacha de la 5ª avenida, La
T.O.: 5th Ave Girl
Director: Gregory La Cava
Música: Robert Russell Bennett










1940 - 48 años
Una Nueva Primavera
T.O.: Primrose Path
Director: Gregory La Cava
Música: Werner R. Heymann




Otros Films:

1921 HIS NIBS
1924 RESTLESS WIVES
1924 THE NEW SCHOOL TEACHER
1925 JUGUETE DE LAS MUJERES
1926 CASEMONOS
1926 SAY IT AGAIN
1926 SO'S YOUR OLD MAN
1927 A TODA MAQUINA
1927 JOAQUIN MURRIETA
1927 LOCO DE ATAR
1927 PARAISO PARA DOS
1928 SOLOS EN UNA ISLA
1928 TOMEME EL PULSO DOCTOR
1929 BIG NEWS
1929 CARIÑO DE HERMANA
1929 HIS FIRST COMMAND
1931 ASTUCIA DE MUJER
1931 LAUGH AND GET RICH
1932 AMERICAN BLUFF
1932 THE AGE OF CONSENT
1933 EL DESPERTAR DE UNA NACION
1934 EL BURLADOR DE FLORENCIA
1934 TODA UNA MUJER
1934 WHAT EVERY WOMAN KNOWS
1935 MUNDOS PRIVADOS
1935 SUCEDIO UNA VEZ
1937 DAMAS DEL TEATRO
1941 ANSIA DE AMOR
1942 UNA DAMA EN APUROS
1947 VIVIR A LO GRANDE


Biografía:
    Director de cine norteamericano, nacido en Towanda, Pennsylvania. La vida de este cineasta puede definirse como la de un artista con capacidad para llegar a las más altas cúspides de su disciplina y que en cambio opta por autodestruirse apenas acaricia el éxito. Sin embargo, y a diferencia de otros ilustres ejemplos aquejados de una megalomanía que les llevó a la ruina, La Cava fuerza la suerte en numerosas ocasiones y casi siempre por motivos tan sorprendentes como el deseo de viajar en una tardía luna de miel. Así, en 1921 renuncia a su extraordinariamente bien remunerado trabajo como dibujante para empezar desde cero en el mundo de la dirección cinematográfica; poco después, ya asentado como realizador, se marcha por sorpresa en alocado viaje de novios y no regresa hasta que su nombre ha quedado en el olvido y debe reciclarse en simple suministrador de ocurrencias para guionistas; o, en fin, acumula durante los años treinta una serie de desplantes hacia las convenciones de la industria cinematográfica (rodar sin guión, rebasar en mucho las previsiones financieras de la productora, desaparecer de la ciudad en medio de un rodaje sin mayores explicaciones, trabajar borracho...) que le son aguantadas mientras sus películas aportan inmejorables rendimientos en taquilla. Al primer fracaso (en 1942 con Una dama en apuros, que rueda en pleno delirium tremens alcohólico) esa misma industria le pasa factura y aprovecha para quitárselo de en medio condenándole al ostracismo profesional. Es por eso también que abundan las lagunas y omisiones en torno a La Cava. Olvidado durante lustros pese a que durante la década de los treinta fue uno de los más importantes realizadores de Hollywood, gran parte de sus películas iniciales como dibujante han desaparecido e incluso se duda de la paternidad de este creador sobre otras que sí se conservan como la insólita Buried treasure, obra maestra del dibujo pornográfico consumada en una fecha ignota de los años veinte. Hijo de un zapatero que un buen día decidió abandonar a la familia para irse a Alaska en busca de oro, La Cava acaricia la posibilidad de convertirse en boxeador hasta que una lesión en su mano derecha le conduce hacia la pintura. Estudia en el Art Institute de Chicago y en la Art Students League and National Academy of Design de Nueva York, pero acaba trabajando como dibujante de comics para la prestigiosa American Press Association. Harto de celebridades de papel que contribuye a crear (Krazy Kat, Torchy, Happy Hooligan, etc.) encuentra nuevo acomodo en la industria cinematográfica, donde ingresa como creador de gags y va ascendiendo hasta convertirse en exitoso director. Su instintivo sentido para la comedia, maestría en la dirección de actores y capacidad para transferir técnicas narrativas procedentes del dibujo animado a largometrajes con intérpretes de carne y hueso hicieron de este cineasta uno de los máximos exponentes de la llamada 'screwball comedy', un subgénero que se caracterizaría por argumentos en el límite de lo imposible y brillantes diálogos satíricos. Con todo, La Cava lleva al primer plano un elemento apenas presente con anterioridad como es la lucha de clases a través del contraste entre ricos y pobres. En esta línea destacan la fantasía política El despertar de una nación y Al servicio de las damas, realizada esta última durante la crisis provocada por el crack de la Bolsa de Nueva York en 1929 y que yuxtapone el frívolo e insustancial mundo de las clases adineradas con el desastre humano que esa debacle financiera representó para los más desfavorecidos. Pero es sin duda Damas del teatro su filme más emblemático al tiempo que marca un punto de inflexión en su filmografía: las comedias ligeras dejan paso a dramas cotidianos observados con un prisma de amabilidad y ligereza. Además, se trasluce una comprensión por los emergentes movimientos feministas que chocan curiosamente con el propio pensamiento intelectual de La Cava, firmante de incendiarios artículos periodísticos sobre las que califica como 'golfas modernas' y capaz de dirigir rotundos largometrajes antimachistas como Damas del teatro. No obstante, su complicado carácter y el cansancio de los grandes empresarios de la industria cinematográfica impidieron que esta carrera de aciertos pudiera prolongarse en el tiempo.  © Luis Fernández Colorado


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