Home_Page WoodSam Wood

 (EEUU, 1883-1949)


Films:









1935 - 52 años
Una noche en la ópera
T.O.: A Night at the Opera
Director: Sam Wood
Música: Herbert Stothart & Bronislau Kaper
O.M.: Giuseppe Verdi









1935 - 52 años
Jaque al Rey
T.O.: Whipsaw
Director: Sam Wood
Música: William Axt










1939 - 56 años
Caballero y Ladrón
T.O.: Raffles
Director: Sam Wood
Música: Victor Young
O.M.: Frederic Chopin









1939 - 56 años
Adiós Mr. Chips
T.O.: Goodbye Mr. Chips
Director: Sam Wood
Música: Richard Addinsell










1940 - 57 años
Espejismo de Amor
T.O.: Kitty Foyle
Director: Sam Wood
Música: Roy Webb










1940 - 57 años
Sinfonía de la Vida
T.O.: Our Town
Director: Sam Wood
Música: Aaron Copland










1942 - 59 años
Orgullo de los Yanquis, El
T.O.: The Pride of the Yankees
Director: Sam Wood
Música: Leigh Harline










1942 - 59 años
Abismos de pasión
T.O.: Kings Row
Director: Sam Wood
Música: Erich Wolfgang Korngold










1943 - 60 años
Por quién doblan las campanas
T.O.: For Whom the Bell Tolls
Director: Sam Wood
Música: Victor Young










1949 - 66 años
Emboscada
T.O.: Ambush
Director: Sam Wood
Música: Rudolph G. Kopp




Otros Films:

1928 UN FLIRTEO A LA MODA
1929 SO THIS IS COLLEGE
1929 VAYA UNA VIDA!
1930 EN CADA PUERTO UN AMOR
1930 PAGADA
1930 SINS OF THE CHILDREN
1930 THEY LEARNED ABOUT WOMEN
1931 CON EL AGUA AL CUELLO
1931 CON EL FRAC DE OTRO
1931 HAZTE RICO PRONTO
1932 JUVENTUD TRIUNFANTE
1932 PROSPERIDAD
1933 EL DIFUNTO CHRISTOPER BEAN
1933 TU ERES MIO
1933 UNA NOCHE EN EL CAIRO
1934 MADEMOISELLE DOCTOR
1935 LA DESTRUCCION DEL HAMPA
1936 UNA HORA EN BLANCO
1937 CADETES DEL MAR
1937 MADAME X
1937 UN DIA EN LAS CARRERAS
1938 HORIZONTES DE GLORIA
1938 UÑA Y CARNE
1940 RANGERS OF FORTUNE
1941 EL DIABLO BURLADO
1944 CASANOVA BROWN
1945 LO QUE DESEA TODA MUJER
1946 LA EXOTICA
1946 LATIDO
1947 ABISMOS
1948 SUBLIME DECISION
1949 LA HISTORIA DE STRATTON


Biografía:
    Director de cine estadounidense, nacido en Filadelfia. Su nombre completo era Samuel Grovesnor Wood. La trayectoria cinematográfica de Samuel Wood ejemplifica como pocas la distancia existente a veces entre el reconocimiento popular y la obra artesanal bien ejecutada. Escasos directores a lo largo de la historia del séptimo arte han sido capaces de mantener un tan alto ritmo de trabajo, cercano en numerosas ocasiones a los tres largometrajes de media anual, mientras su nombre apenas era conocido por el gran público. Pese al indiscutible éxito comercial de muchas de sus propuestas no fue nunca un cineasta famoso ni especialmente valorado por la crítica, sino más bien un técnico eficaz sumido en el anonimato e idóneo para mantener el ritmo narrativo preciso que necesitaba cada película. Tras una etapa juvenil como buscador de oro, a la edad de veinte años tuvo ocasión de asomarse al mundo del cine mediante esporádicas colaboraciones en calidad de extra para la Famous Players Company. Gracias sobre todo a una extremada perseverancia, y aprovechando las oportunidades que el naciente Hollywood brindaba a los emprendedores, seis años después ejerció ya como ayudante personal del prestigioso director Cecil B. De Mille, paso previo a su ingreso en la Paramount como director. Desde 1920, fecha de su debut tras las cámaras, se mostró como un narrador vigoroso, muy preocupado por temas como la infancia o el ascenso en la escala social, y especialmente apto para la comedia disparatada. Con todo, sus primeros éxitos le llegaron gracias a un conjunto de películas protagonizadas por una de las grandes divas del periodo mudo, Gloria Swanson, que había sido lanzada al estrellato por De Mille. Caballero sin tacha (1921), Estrategia femenina (1921), Su jaula dorada (1922), Una yanqui en la Argentina (1923) o Hijas pródigas (1923) fueron varios de los títulos surgidos de esta colaboración, rota en 1926 como consecuencia del ingreso de Sam Wood en la recién fundada Metro Goldwyn Mayer.

En el seno de la MGM tuvo diversas oportunidades para desarrollar su talento dentro de la comedia, así como un estilo visual que buscaba ante todo el realzamiento de las virtudes interpretativas de los actores frente al posible virtuosismo de los movimientos de cámara. En ese sentido, su encuentro con los Hermanos Marx resultó crucial: Una noche en la Ópera (1935), obra insuperada del humor cinematográfico, tuvo inmediata continuidad en Un día en las carreras (1937). Ambas películas, que supusieron dos de los mayores triunfos artísticos en la carrera de los Marx, contenían numerosos gags que posteriormente han pasado con justicia a formar parte de cualquier antología cómica que se precie, destacando en especial la mítica secuencia del pequeño camarote repleto de personas en Una noche en la Ópera. Estos largometrajes afianzaron también a Sam Wood como director de cierto peso específico en la MGM hasta 1939, momento en el que la negativa experiencia del rodaje de Lo que el vientó se llevó, que finalmente acabaría firmando Victor Fleming, le condujo a integrarse en la RKO. Sin embargo, lo que parecía ser una decisión arriesgada acabó por convertirse en un completo acierto. Entre 1939 y 1942 encadenó una serie de largometrajes que le valieron nada menos que tres nominaciones para el Oscar al mejor director: por el poético retrato sobre la vida cotidiana de un profesor contenido en Adiós, Mister Chips (1939); por el musical Espejismo de amor (1940), que protagonizó Ginger Rogers; y por el thriller psicoanalítico King's Row (1942), que narraba con extrema dureza la historia de un médico lleno de sadismo capaz de amputarle las dos piernas al prometido de su hija. Instalado en la cúspide de su carrera tras haber mostrado una extraordinaria versatilidad para cualquier género, el estallido de la Caza de Brujas vino a enturbiar su imagen. La cruzada del senador McCarthy contra la presencia de posibles elementos comunistas en la industria del cine suscitó una tremenda división profesional que Wood resolvería aceptando en 1944 la presidencia de la ultraconservadora Alianza Cinematográfica para la Preservación de los Ideales Americanos. Erigido en uno de los principales delatores de sus colegas, su infatigable actividad política oscureció el estreno de películas como ¿Por quién doblan las campanas? (1943), ambientada en la Guerra Civil española y que adaptaba una novela de Ernst Hemingway. En 1949 falleció de un ataque al corazón mientras reclamaba de la Columbia el despido de un guionista sospechoso de haber militado en grupos de izquierda.  © L. Fernández Colorado

Escenas inolvidables:
Una noche en la ópera (1935) 7.16 min.



Windows Media Player | Libreto (Historia y Personajes) | Aumentar | Fotos Interiores
copyright © 1998-2017, epdlp All rights reserved