De lo rural a lo urbano (fragmento)Henri Lefebvre

De lo rural a lo urbano (fragmento)

"¿Qué piensa usted de la taberna? Si se hiciera esta pregunta a cien personas escogidas al azar, habría sin duda un enorme porcentaje de respuestas peyorativas. ¿La taberna? para la mayoría de la gente, comprendidos quienes lo frecuentan, es un lugar cargado de humo, más bien poco recomendable, donde la gente acude para evadirse en la bebida.
La palabra tiene mal aspecto y la cosa reputación malsana, y sin embargo, la experiencia de los nuevos barrios urbanos nos obliga a reconsiderar la cuestión. En la mayoría de los barrios, grandes o pequeños, técnicos de buena voluntad han hecho desaparecer, como inútiles y superfluos, el café y también la calle. Estos técnicos obedecían, sin saberlo bien, a imperativos de orden moral o filosófico que los hechos terminarían por desmentir. El remedio a los males que se querían combatir -alcoholismo, tiempo perdido- ha demostrado ser peor que la enfermedad. En estos nuevos barrios, la vida social se ha empequeñecido y deteriorado singularmente. Los habitantes se repliegan sobre su vida privada, no sin quejarse de las molestias provocadas en el seno de esta existencia familiar por el ruido, la casi desaparición de las relaciones tradicionales de vecindad, el vecindario -unas veces demasiado homogéneo, otras demasiado heterogéneo- de los inmuebles. En resumen, a pesar del relativo confort de los alojamientos, estos hombres y mujeres no son felices. Se aburren sin confesarlo o confesándolo.
Esta experiencia, que se desarrolla a escala mundial, es preciosa, sobre todo por dolorosa y negativa; ha demostrado que la taberna es un punto neurálgico de vida social, un nudo de actividades múltiples, encuentros amistosos, juegos diversos, informaciones y comunicaciones. La gente acude a ellas para hablar, más que para beber alcohol. Asimismo, la calle no es un simple lugar de tránsito," sino un lugar de informaciones e intercambios humanos, encuentros, relaciones e iniciativas entre los grupos, un lugar de espectáculo y estímulo.
El SAS -Syndicat d'Architectes de la Seine-, prestando atención a esta experiencia· y a los trabajos de los sociólogos, presenta ahora un proyecto a la vez modesto y audaz, el de un punto neurálgico estimulante de la vida social destinado a los barrios de unas 200 unidades de alojamiento. La taberna-club se compone de elementos distintos y separables, que puedan añadirse y suprimirse, posibilitando, por tanto, numerosas combinaciones. El edificio está dotado de una gran flexibilidad, tanto en su estructura como en sus posibles destinos. Los usuarios o sus representantes escogen esta u otra combinación de acuerdo con sus necesidades.
El elemento estable y central es la taberna -en donde no se vende ya alcohol, sino periódicos y bebidas no inofensivas-, y a su lado hay otros locales inscritos en el conjunto, destinados a múltiples usos. Retirando los muros móviles se dispone de un salón de baile, de reunión, de espectáculo. Corriendo de nuevo los muros, se disponen espacios para club de fotografía, marionetas, trabajos manuales, etc. Los volúmenes para los distintos usos han sido previamente calculados. El empleo de los materiales y técnicas más modernos ha permitido a los iniciadores realizar una célula abierta: a la luz, a la calle, a la mirada exterior, que debe suscitar y reunir. La disposición interior prevé rincones especialmente íntimos que resguardarán en el interior de la taberna, con plantas y flores. Pero las actividades del club están ofrecidas al exterior y abiertas al exterior. El espacio así adecuado no se cierra: se mantiene transparente, y por consiguiente accesible y radiante.
La tentativa del SAS tiene un interés práctico y teórico considerable. Prácticamente ofrece a los agrupamientos humanos caídos en una especie de miseria moral y social la ocasión de salir de ella. Les aporta un instrumento del que podrán servirse con gran libertad de iniciativa.
Se inaugura, pues, una experiencia sociológica muy moderna, de nuevo cuño. ¿Qué harán los interesados de esta "taberna-club"? ¿Qué partido sabrán sacar? Teóricamente se trata de un primer esfuerzo por superar el funcionalismo analítico que separaba y proyectaba sobre el terreno, despedazándolas, todas las funciones de la vida urbana. "



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