Bonaparte et Hoche en 1797 (fragmento)Albert Sorel

Bonaparte et Hoche en 1797 (fragmento)

"Joseph de Maisire es el reverso de un Voltaire; pero su método es el propio de Voltaire; es el Tanipode de Rousseau, que fuera incluido en su Contrato Social como en su momento hiciera en el Ensayo sobre las costumbres, el que quiebra la estadía natural. Su idea básica es que no hay tal contrato; las sociedades son fundadas por intervención directa de la Divinidad. Los legisladores surgen cuando la Providencia dedica la formación célere de una constitución. Entonces se manifiesta un hombre que sueña con un poder indefinible y que habla, obedece y escribe sin ser ningún erudito. Los grandes legisladores son impelidos por el instinto más que por el mero razonamiento. Carecen de cualquier otra vía que no sea la constatación de una cierta fuerza moral que pliega las voluntades ajenas como el viento domeña la cosecha. Sus principios son simples y sus máximas perentorias. El hecho es que la fuerza crea el derecho y la autoridad viene definida por su ejercicio. El hombre abstracto no existe y, por lo tanto, carece de derecho. Sólo existe la masa de los seres humanos, el gentío. El Estado impide que los privilegiados degeneren en la anarquía, disolviendo y desmoronando al individuo. No alberga ni contempla la libertad individual sino sólo la libertad nacional. El jefe del Estado es la conciencia viva de esta alma difusa que es la nación. Encarna la patria. La devoción a esa persona es la forma sensible de patriotismo. Representa las tradiciones, las costumbres, los instintos, las fuerzas oscuras y todas las fuerzas permanentes que manejan la historia. "


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