Cuadernos de Lanzarote (fragmento)José Saramago

Cuadernos de Lanzarote (fragmento)

"Ayer, sobre las seis de la tarde, después de trabajar desde el almuerzo en una conferencia que tendré que llevar a Canadá, me fui a la Montaña Tersa, hermana frontera y menor de la Montaña Blanca, en tamaño, quiero decir, porque en cuanto a edad deben de andar ambas por la misma, algo así como unos diecinueve millones de años… No iba con la intención de subirla, tanto más cuanto el viento soplaba fuerte y a ráfagas, que es la peor manera de ser soplado cuando se camina. Pero cuando llegué allí, no resistí: desde el principio del mundo se sabe que los montes existen para ser subidos y éste, allí, esperando hace tanto tiempo, hasta había dejado que la erosión lo cavase y recavase, en escalones y hendiduras, en salientes, todo para ayudarme en la ascensión. Me parecía mal volverle las espaldas, por eso subí. Lo peor, como dije, fue el viento. Con los dos pies bien firmes en el suelo y el cuerpo inclinado hacia delante, la cosa no era nada complicada, pero cuando una pierna se levantaba para avanzar el pie, si las manos no tenían a qué agarrarse, digo que llegué a experimentar algunas veces la inquietante impresión de no tener peso…
Otra impresión, aún más extraña que ésa, y que ya me había ocurrido aquel día en que subí la Montaña Blanca, pero en la que después no volví a pensar, fue llegar a unos 20 o 30 metros de la cima y parecerme de repente que la pequeña distancia se había vuelto infinita, imposible de ser traspuesta, no porque la subida fuera más difícil, que no lo era, como luego se comprobó, sino porque la cima del monte, tan próxima, recortada contra el cielo, se presentaba a mis ojos, amenazadoramente, no como el punto que iba por fin a alcanzar, sino como un sitio de paso, de donde tendría que partir otra vez… Que puedan nacer imaginaciones de éstas en las simples montañas de Lanzarote, me lleva a pensar en los fantasmas que sin duda encantan la mente de los alpinistas en serio cuando se aproximan a la frontera entre el mundo de la tierra y el mundo del aire. "



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