A veinte años luz (fragmento)Elsa Osorio

A veinte años luz (fragmento)

"Miriam se quedó pensando que no tendría suerte, que otra vez el Peugeot gris, y no la chica del delantal a puntitos que le daba más tranquilidad, porque al fin ella nunca la había visto, en cambio Mariana sí y Lili también, pero Lili no sabía que era Lili, creía que era Luz, educada por ellos, quizás la señalaría con el dedo y diría «esta es la señora que me quiso llevar en su auto», «esta es la señora que me dijo que no eras mi mamá». Y entonces a Miriam la llevarían presa, y después…
Las imágenes del relato de Liliana se ceñían sobre Miriam. Prendió la televisión, quería que le pasara delante de sus ojos cualquier imagen que no fueran esos escenarios del horror, no pensar en nada.
La hora de la salida del colegio había pasado.
Por un largo momento, Luz se quedó en silencio, la expresión sombría. En el camino de sus recuerdos había llegado a un corredor oscuro, al de sus padres, esa noche.
—Esa misma noche Mariana se enteró de que yo no era su hija. Hasta esa noche no lo supo ni lo sospechó.
—Debe haber sido muy duro para Mariana —dijo Carlos—, al fin, a ella también la habían engañado, no es lo mismo.
Había algo filoso en sus palabras, como si cortaran, un rencor de larga data:
—Sí, la engañaron pero no le importó, no lo juzgó, quizás porque ella hubiera hecho lo mismo.
Fue la primera vez que Carlos percibió la magnitud del conflicto de Luz con esa mujer a quien le decía Mariana, pero también mamá, a quien debió haber querido, quizás aún ahora la quisiera de algún modo, aunque la juzgara tan duramente. Ella, al fin, fue quien ocupó el lugar de madre durante años y años. "



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