Alusión al tiempo (fragmento), de Alguien te observa en secretoIgnacio Martínez de Pisón

Alusión al tiempo (fragmento), de Alguien te observa en secreto

"Debo admitir que me ha faltado penetración psicológica, que esta tarde, cuando Sonia ha entrado y me ha encontrado asomado a la ventana, no he sabido leer en sus ojos de madre tierna y sacrificada la secreta intención que tanto ayer como hoy la ha llevado hasta mí. Aunque ha quitado el polvo de la estantería y ordenado por fechas mis periódicos viejos, no es desde luego para esto para lo que ha venido, como tampoco para sentarse en la cama y comentar que la bombilla desnuda daba un aspecto triste a la habitación. Ha paseado después hasta la ventana, ha dicho «En aquel piso vive una chica muy guapa» y, cuando me he vuelto a mirarla, ya tenía desabrochada la camisa y exhibía sus senos blanquecinos. Ha permanecido así varios minutos, hasta que, turbada, me ha invitado a acariciarlos si me apetecía. No sé si ha sido mi impasibilidad o algún brillo especial de mi mirada lo que la ha obligado a abotonarse, sólo sé que ya había bajado la vista al suelo antes de que le preguntara con sarcasmo si ésa iba a ser su buena acción del día: alegrar por unos instantes la vida de un viejo asqueroso. Recuerdo exactamente el tono hiriente con que he añadido: «Qué generosa soy, te dices, le dejo que me mire, que me toque. Total, es un moribundo el miserable. Para mí es un gesto insignificante y para él lo va a ser todo durante muchas horas, pasará las noches insomne recreando mis pechos en el aire, adorando mi cuerpo en sus fantasías de viejo lúbrico. El pobrecillo, me cuesta tan poco procurarle esta mínima alegría en sus últimos días. Qué generosa soy y qué buena, te dices, pero debieras decirte qué vanidosa, qué egoísta. Lo haces por ti, por tener alguien que te admire. ¿Es que no hay en tu barrio ningún chico dispuesto a sobarte, ya que tanto lo deseas?», he preguntado ya chillando, mientras ella trataba de contener el llanto y se precipitaba hacia la puerta. "


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