El malogrado (fragmento)Thomas Bernhard

El malogrado (fragmento)

"Sencillamente, los metí en el cesto de los papeles y observé cómo la camarera cogía ese cesto de los papeles y lo sacaba del cuarto y lo hacía desaparecer en la basura... Me resultó un espectáculo agradable, pensé, ver cómo la camarera cogía y hacía desaparecer mis esbozos sobre Glenn, no sólo cientos, sino miles. Me siento aliviado, pensé. Durante toda una tarde permanecí en mi sillón ante la ventana, y al anochecer me fue posible dejar el Inglaterra y en Lisboa, bajando por la Liberdade, ir a la rua Garrett, a mi local favorito. En definitiva, había tenido ya ocho de esos arranques, que terminaban siempre con la aniquilación de los esbozos, cuando supe por fin en Madrid cómo empezar la obra Sobre Glenn, que luego, efectivamente, terminé en la calle del Prado. Pero ya volvía a dudar de si esa obra valía realmente algo y pensaba en aniquilarla a mi regreso, todo lo escrito, si lo dejamos un tiempo bastante largo y lo examinamos una y otra vez desde el principio, nos resulta como es natural insoportable, y no paramos hasta que lo hemos aniquilado otra vez, pensé. La próxima semana estaré otra vez en Madrid, y lo primero será aniquilar la obra sobre Glenn para empezar otra nueva, pensé, otra todavía más concentrada, otra todavía más auténtica, pensé. Porque siempre creemos que somos auténticos y en verdad no lo somos, y creemos que nos concentramos y en verdad no nos concentramos. Pero, naturalmente, esa conciencia ha conducido siempre en mi caso a que, en definitiva, ninguna de mis obras haya aparecido, pensé, ni una sola en los veintiocho años que llevo dedicándome a esas obras, sólo a la obra sobre Glenn me dedico desde hace nueve años, pensé. Qué bien que todas esas obras incompletas e inacabadas no hayan aparecido, pensé, si las hubiera publicado, para lo que no hubiera tenido ninguna dificultad, hoy sería el más infeliz que cabe imaginar, diariamente enfrentado con unas obras catastróficas, plagadas de errores, de imprecisiones, de descuidos, de diletantismo. "


El Poder de la Palabra
epdlp.com