El origen (fragmento)Thomas Bernhard

El origen (fragmento)

"En los últimos tiempos, antes de que cerrasen todos los colegios, sólo rara vez llegaba siquiera con el tren a Salzburgo, la mayoría de las veces el tren se detenía ya antes de Freilassing y la gente saltaba del tren y buscaba cobijo en los bosques, a derecha e izquierda del tren. Cazabombarderos ingleses de doble fuselaje tomaban el tren como blanco, el tableteo de los cañones de a bordo lo tengo aún hoy en los oídos exactamente igual que entonces, volaban las ramas, y entre los agachados contra el suelo del bosque reinaban el miedo y el silencio, pero un miedo y un silencio convertidos hacía tiempo en costumbre. Acurrucado así en el húmedo suelo del bosque, con la cabeza encogida, pero sin embargo buscando con la vista curiosamente los aviones enemigos, me comía la manzana y el pan negro que me habían metido mi abuela o mi madre en la cartera del colegio. Cuando los aviones se habían ido, la gente corría otra vez al tren y se subía, y el tren andaba un trecho, pero no iba ya hasta Salzburgo, porque las vías de Salzburgo habían quedado destruidas hacía tiempo. Pero muy a menudo el tren no podía continuar en absoluto, porque la locomotora había sido incendiada y destruida y el maquinista muerto por las ametralladoras de los aviones ingleses. Aunque la mayoría de las veces no eran atacados los trenes que iban a Salzburgo sino los que se dirigían a Munich. Preferentemente utilizaba para volver a casa, mientras funcionaron, los llamados trenes de soldados con permiso del frente, trenes rápidos de carteles blancos con una barra azul diagonal sobre los vagones, lo que no estaba permitido pero se había convertido hacía tiempo en costumbre de todos los colegiales. En esos trenes sólo se podía entrar y salir por las ventanas, tan abarrotados estaban, y la mayor parte del tiempo yo viajaba entre Salzburgo y Traunstein entre los coches y, por lo tanto, sólo en los llamados fuelles de unión de los vagones enganchados, encajado entre soldados y refugiados, y hacía falta el mayor esfuerzo para entrar en el tren en Salzburgo y para salir otra vez en Traunstein. "


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