El ocaso (fragmento)Rodolfo Izaguirre

El ocaso (fragmento)

"Cada vez que el sol se hunde, se desvanece y muere en un estallido de colores, el ocaso marca de manera inexorable la caída del sol en el oeste del mundo y al hacerlo no solo inicia el final de un breve ciclo de vida, sino que reactiva y vuelve a nacer en una nueva luz que favorece el comienzo del amanecer.

No es casual, afirman Jean Chevalier y Alain Charbrant, que las hazañas mitológicas ocurran durante largos viajes hacia el oeste. Perseo, dispuesto a acabar con la Gorgona, Hércules aniquilando en el jardín de las Hespérides a las fuerzas perversas del Dragón, Apolo deslumbrado en las praderas hiperbóreas.

El ocaso es la imagen perfecta de la conjunción del espacio y del tiempo, el momento en el que el mundo en una sola noche anuncia la muerte del sol permitiendo que el propio sol se convierta en el heraldo de un nuevo nacimiento, de un nuevo espacio y de un nuevo tiempo que surgen de la transformación de la oscuridad en los resplandores del amanecer. En este sentido, el sol es un monarca en el centro de un imperio, pero, superada la noche y más allá de ese reino, vive la esperanza.

En su viaje nocturno por el mar, el sol desciende y cubre la geografía de su propia muerte llevándonos a las nocturnas y acechantes regiones de los sueños, pero nos regresa al día siguiente porque, como afirman los simbolistas, esa es su doble función: morir para volver a nacer, ser vida y crueldad; muerte y vida y lumbre de revelaciones que se ocultan en la muerte o despiertan en los sueños. El sol, en efecto, es fuente de luz, vida y calor, pero también lo es de agobios y agonía. ¡Lo saben quienes han cruzado con insensata temeridad el Sahara y el desierto de Kalahari!

Atormentado, Gerard de Nerval amaneció ahorcado, colgado de una reja cercana a una cloaca parisina, porque vaticinó el desastre de sus anhelos y la desdichada fuerza indomable de sus sufrimientos: conoció el sol negro de la melancolía, un sol que los antiguos mayas asumían bajo la forma desconcertante del jaguar. "



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