Dos veces junio (fragmento)Martin Kohan

Dos veces junio (fragmento)

"En el flujo continuo de las calles y de las casas, se hacía difícil pensar que se trataba de ciudades distintas. Avellaneda, Banfield, Quilmes, Lanús, Gerli, Remedios de Escalada: uno pasaba de una a otra como quien se mueve dentro de una misma ciudad, sin fronteras o separaciones apreciables. Parecían barrios de una ciudad, y no ciudades cada una de ellas. Pero el que pertenece sabe, sabe que una avenida determinada separa lugares bien distintos, y que haber nacido de la avenida para acá no es lo mismo que haber nacido de la avenida para allá, o que haber nacido de la vía para acá no es lo mismo que haber nacido de la vía para allá.
El doctor Mesiano no era de esa zona, pero sabía. No precisaba vivir o haber vivido en ninguno de esos sitios para evitar la simplificación de tenerlos a todos por un mismo suburbio, a todos como una misma periferia indeterminada. Sus razones eran, ante todo, de orden administrativo: no le importaba distinguir ciudades ni le importaba distinguir barrios dentro de una ciudad; sí precisaba distinguir jurisdicciones, porque cada jurisdicción definía una competencia, y cada competencia, una responsabilidad.
Así, las jurisdicciones ponían orden en los acontecimientos: no había hecho alguno que quedara fuera de ese orden, y de él obtenía su significación.
Todo en ese lugar era puro artificio, pero no el cuerpo accesible de la mujer desnuda. No el cuerpo desnudo que se extendía para quedar a disposición. Un cuerpo desnudo que se entregaba sin reservas ni reticencias. Y sin embargo, de ese cuerpo desnudo, de esa mujer desnuda, no había manera de obtener una verdad. Se podía hacer lo que uno quisiera con el cuerpo resignado, excepto sacarle algo que a las claras mostrara que era una expresión de autenticidad, y no un ardid o un fingimiento. "



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