El mensaje que llegó en una botella (fragmento)Jussi Adler-Olsen

El mensaje que llegó en una botella (fragmento)

"Miró en la profundidad de sus bonitos ojos verdes, preguntándose cuánto tiempo tardarían en perder el brillo.
-He enviado un mensaje a mi hermano diciendo que te había conocido -dijo ella-. Tiene el número de tu matrícula, tu número de carné de conducir, tu nombre, tu número de registro civil y la dirección que aparece en el permiso de circulación. En su quehacer diario no trabaja con esas pequeñeces, pero es curioso por naturaleza. Así que si resulta que me has robado de alguna manera, te encontrará. ¿De acuerdo?
Se quedó paralizado un instante. Por supuesto que no llevaba encima papeles o tarjetas que pudieran desvelar su verdadera identidad. La parálisis se debía a que nunca hasta entonces le había ocurrido que alguien pudiera vincularlo con nada, y desde luego no con la Policía. Por un instante, no comprendió cómo había llegado a esa situación. ¿Qué había dejado de hacer, en qué había fallado? ¿Era la respuesta algo tan sencillo como que no le había preguntado qué hacía en el ayuntamiento? Pues parecía que sí.
Y ahora estaba en apuros.
-Perdona, Isabel -dijo bajando la voz-. Me he pasado, ya lo sé. Perdona. Pero es que estoy loco por ti, es por eso. No pienses en lo que te dije anoche. Es que no sabía qué hacer. ¿Debía decirte que tenía mujer e hijos, o soltarte una mentira? Mi vida doméstica iba a irse al carajo si me enamoraba perdidamente de ti, y estaba a punto. Pero me sentía tentado. Tan tentado que debía saberlo todo respecto a ti. No podía resistirme, ¿no lo entiendes?
Ella lo miró desdeñosa mientras él sopesaba qué hacer en la placa de hielo. Seguramente el oso no se abalanzaría sobre él sin motivo. Si se marchaba de allí y no volvía a aparecer por aquellos parajes, ella no iba a molestar a su hermano pidiéndole información sobre él, ¿por qué habría de hacerlo? Si, por el contrario, la mataba o la secuestraba, habría motivo para una investigación. Incluso una limpieza muy minuciosa no podría hacer desaparecer el último vello púbico, el último resto de semen, una huella dactilar. Obtendrían un perfil de él a pesar de que no lo encontrasen en los registros. Podría prender fuego a la casa, pero tal vez llegaran los bomberos a tiempo, alguien podría haberlo visto marchar. Era demasiado aventurero. Y ahora un agente de la policía, Karsten Jønsson, tenía el número de matrícula de la furgoneta. Así que también tenía una descripción de su vehículo. Era posible que Isabel hubiera proporcionado a su hermano de la pasma detalles de su persona. "



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