Corazón de perro (fragmento)Mijail Bulgakov

Corazón de perro (fragmento)

"Al fin de cuentas, la historia del violín fue por culpa de Daría Petrovna; como en un tiempo estuvo enamorada de mí, había sacado mi foto del álbum de Filip Filipovich. Cuando hice salir a los periodistas de la casa, uno de ellos se deslizó en la cocina, etc.
¡Lo que acontece a la hora de las visitas es increíble! Hoy hubo ochenta y dos llamados de la campanilla. El teléfono está desconectado. Todas las mujeres sin hijos han perdido la cabeza: nos acosan...
Reunión del Comité del edificio, bajo la presidencia de Schwonder. ¿Para qué? Ellos mismos lo ignoran.
El diagnóstico ha sido confirmado ya avanzada la noche. Como verdadero hombre de ciencia, Filip Filipovich reconoció su error: el reemplazo de la hipófisis no provoca el rejuvenecimiento sino una hominización completa (subrayado tres veces). Su sorprendente, asombroso descubrimiento no queda por ello disminuido.
Por primera vez caminó en el departamento. En el corredor, se rió al mirar la ampolla eléctrica. Luego, acompañado por Filip Filipovich y por mí, estuvo en el consultorio. Ya se mantiene firme sobre sus patas (tachado) sobre sus piernas y parece un hombrecillo deforme.
En el consultorio se rió mucho. Su sonrisa es desagradable, como artificial. Se rascó la nuca, echó una mirada alrededor de él y capté una palabra nueva, pronunciada con claridad: "Burgués". Blasfemó. Blasfema metódicamente, sin detenerse y, manifiestamente, sin razón alguna. Sus groserías tienen un poco el carácter de grabaciones fonográficas: parecería que esta criatura hubiese escuchado alguna vez obscenidades, las habría almacenado inconscientemente en su cerebro y ahora las larga en serie. Pero después de todo, no soy psiquiatra. Esas obscenidades producen una impresión muy penosa a Filip Filipovich. Por momentos olvida su papel de observador frío y metódico de los nuevos fenómenos y parece perder la paciencia. "



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