El dolor universal (fragmento)Sébastien Fauré

El dolor universal (fragmento)

"Todas las generaciones heredan conocimientos adquiridos por las precedentes, los desarrollan, los precisan, los adoptan y los transmiten a la generación siguiente.
Las primeras dificultades están resueltas, las nociones fundamentales conquistadas. Los instrumentos de trabajo se perfeccionan, se multiplican los descubrimientos; las ciencias aplicadas hacen maravillas.
El planeta desde este momento es exiguo para absorber el espíritu humano; no le basta a éste tender la vista en torno suyo; quiere ver alto y lejos; ahora quiere viajar por el espacio inconmensurable y penetrar el misterio que guardan celosamente esos mundos que ruedan en las regiones infinitas. Y en tanto que los naturalistas, los físicos, los químicos se inclinan sobre el globo terráqueo ansiosos e interrogantes, mientras se esfuerzan en deducir de una multitud de fenómenos particulares leyes de orden general, mientras buscan el secreto de las transformaciones, combinaciones, casamientos y divorcios de la materia, los matemáticos y los astrónomos, fijos los ojos en el mundo sideral, estudian nuestro sistema planetario con indomable terquedad.
Unos y otros se ven poco a poco ayudados en sus investigaciones por instrumentos de una precisión rigurosa y una potencia enorme, y todos escudriñando en la naturaleza con tal encarnizamiento y éxito tan grande, que consiguen asentar la ciencia sobre las bases inquebrantables de la reiterada observación, del experimento y del análisis. Un volumen no bastaría para indicar uno por uno los más importantes estados de esa magnífica radiación del intelecto, y no es esto lugar de glorificar intensamente esa mágica florescencia, que comenzó siglos ha y produjo el ramillete deslumbrador que vio la humanidad de hace cien años. Desde esa época, no les fue ya difícil a los espíritus clarividentes entrever en breve plazo la posibilidad de vencer a la miseria y de hacer que desaparezcan para siempre sus consecuencias espantosas. "



El Poder de la Palabra
epdlp.com