El niño (fragmento)August Strindberg

El niño (fragmento)

"La vida se tornó insoportable para el joven. No veía salida alguna de las redes en las que estaba atrapado. Lisen probablemente se había convertido en algo más que hermana y compañera, sin que por eso le fuera más querida; pero a medida que la idea de una unión matrimonial se había asentado en su mente, acabó pensando en ella como una mujer: bien es cierto que antipática, pero una mujer al fin y al cabo. Después de todo, casarse supondría un cambio de posición y quizá una salida de la esclavitud. No veía ni atisbo de otra fémina en todo el municipio, de modo que ella, como cualquier otra, le podía servir.
Finalmente habló con su madre y presentó sus condiciones para acceder a una unión matrimonial con Lisen: establecerían su hogar separado en una de las alas de la casa y tomarían las comidas en su propia mesa; además, la madre debía pedir la mano de Lisen en su lugar, pues él mismo se veía incapaz de hacerlo.
Las condiciones fueron aceptadas, Lisen fue llevada al encuentro de Fritiof, quien la recibió con un abrazo y un beso muy tímido. Los dos lloraban, sin saber muy bien por qué, pero luego se sintieron avergonzados el uno ante el otro durante todo el día hasta la noche.
Después todo volvió a ser como antes entre los prometidos, pero el comportamiento maternal de las tías y las hermanas ya no parecía tener límites. Decoraron el ala, la amueblaron, y distribuyeron sus estancias, tomando todas las decisiones. A Fritiof no se le consultaba nada. Y luego se iniciaron los preparativos de la boda. Viejos parientes enterrados en diferentes pueblos de la provincia fueron rastreados y convocados como testigos. Y se celebró el enlace. "



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