El bosque infinito (fragmento)Annie Proulx

El bosque infinito (fragmento)

"Mari tenía colgadas desde hacía varios días seis agachadizas que alcanzaban ya el grado de descomposición alucinógeno que tanto agradaba a Monsieur Trépagny. Asó las aves, las puso en un gran cesto, añadió una pierna fría de venado y cuatro raciones de esturión al vapor. René pensó que ésa era una cena que el seigneur no merecía. Chama, que venía mostrándose muy atento con la doncella española, lo transportó todo en la carreta de bueyes, con la vaca amarrada detrás. Para su propia cena, Mari plantó en la mesa una fuente de anguilas calientes, acompañadas de salsa de camalote. Había hecho pan por la mañana y servido una hogaza, junto con la poca mantequilla que quedaba, lamentablemente, a causa de la pérdida de la vaca. "


El Poder de la Palabra
epdlp.com