El paseante de las dos orillas (fragmento)Guillaume Apollinaire

El paseante de las dos orillas (fragmento)

"El señor Maurice Cremnitz, a quien las nuevas generaciones conocen poco pero a quien no han olvidado ni André Gide ni Paul Fargue, se enroló al principio de la guerra.
Me lo encontré en Niza con su uniforme de soldado de infantería.
Cremnitz vivía la vida de los cuarteles de infantería. Nos vimos en un café durante algunos minutos y, como soldado de infantería, le pareció que como artillero yo estaba mejor vestido que él. Yo casi tenía vergüenza de ello y cuando lo dejé, salí de espaldas para que el brillo de las espuelas no apenara a este amable y valeroso muchacho.
Me encontré con otros literatos soldados a lo largo de mi instrucción militar, ya fuera en Niza o en Nîmes. Volví a ver al dramaturgo Auguste Achaume, caporal en un regimiento de reserva. Tenía buen aspecto bajo el capote y, acantonado en un patinadero, dormía sobre la tarima de la orquesta; hoy día duerme bajo una tienda. En el almacén de artillería donde yo finalizaba mi «instrucción», mi cama estaba cerca de la de un cabo poeta, René Berthier, que formó parte en Toulon del grupo literario de los Facettes. He leído algunos de sus poemas, y, en mi opinión, es uno de los mejores poetas de su generación. Ahora es subteniente de artillería. Este poeta es todavía un sabio de primer orden cuyas útiles invenciones para la humanidad son incontables. "



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