El burlón enamorado (fragmento)Delphine de Girardin

El burlón enamorado (fragmento)

"Diciendo estas palabras la señorita Felicia B...lanzaba una dulce mirada al joven conde D'Erneville que afectaba no observarla pues el primer principio de un hombre que quiere estar a la moda es parecer consumido de hastío por las zalamerías que se le dirigen: los más sabios van hasta a desdeñar visiblemente lo que codician en secreto. Así como los prácticos agricultores sacrifican los primeros frutos para aumentar más tarde la cosecha. Pero cuando dos puertas se abren todos se precipitan hacia una sala donde un pequeño teatro decorado por nuestros más hábiles artistas promete una pantomima y acaso un entremés. En el apresuramiento de las mujeres por invadir los mejores sitios, en los codazos que se distribuyen para llegar más pronto, se podría uno creer a la entrada de un verdadero espectáculo. El serio Ribet que asistiera a la comedia de sociedad de la duquesa de S... sabe que en esta ocasión la buena compañía se parece mucho a la otra y ha resuelto apostar un piquete de amigos valerosos para oponerse a la invasión de los primeros asientos. Alberico ofrece su brazo a la señora D'Erneville seguro de que Matilde será colocada junto a ella y que se encontrará mejor situado para verla. Con esta intención, rehúsa modestamente todos los sitios que se le ofrecen y va a sentarse en un ángulo del escenario, a fin de poder ver muy mal el teatro y muy bien la sala. Cuando todas las mujeres se han sentado, la señorita Aspasia se levanta y haciendo un signo a la niña que tiene una canasta llena de abanicos y de bolsas, se dispone a hacer la distribución comenzando por los mejores. En este instante el señor de Varéze hablaba con el señor de Lormier. Repentinamente deja de hablar, el otro aprovecha la ocasión para desarrollar su capítulo de verdades incontestables, sin darse cuenta de que Alberico no le escucha y que concentrado en lo que pasa por el rostro de Matilde espía el momento en que abrirá el abanico que le ha sido destinado. Lo abre, sus ojos parecen clavados en el paisaje que se encuentra pintado, no se atreve a levantarlos su respiración es más rápida y lleva la mano a la frente, como para disimular la emoción que se podría leer. "


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