Factotum (fragmento)Charles Bukowski

Factotum (fragmento)

"Estaba montado en un camello cruzando el Sahara. Tenía una gran nariz, que se asemejaba en cierto modo al pico de un águila, pero aun así era muy hermoso, sí, con blancas vestiduras ajustadas con cordones verdes. Y tenía valor, había matado a más de uno. Llevaba una gran cimitarra sujeta a mi cinturón. Iba camino de la tien­da donde una niña de catorce años bendecida con una gran sabiduría y un himen inmaculado me esperaba con ansiedad, tendida en un inmenso camastro oriental, re­cargado de ornatos...
La bebida bajó por mi esófago; el veneno sacudió mi cuerpo; pude oler la harina quemándose. Serví un trago para Jan y me serví otro trago para mí.
En algún momento de aquellas noches infernales acabó la segunda guerra mundial. La guerra nunca había sido para mí más que una vaga realidad, pero ahora había terminado. Y los trabajos que siempre habían sido difíciles de obtener ahora lo iban a ser aún más. Me levanta­ba todas las mañanas y recorría todas las agencias públi­cas de empleo, empezando por el mercado de trabajo en granjas. Me levantaba a duras penas a las 4:30 de la ma­drugada, con resaca, y estaba normalmente de vuelta an­tes del mediodía. Caminaba de una agencia a otra, en un peregrinaje sin fin. A veces conseguía algún trabajo ocasional por un día descargando camiones, pero esto era sólo después de recurrir a una agencia privada que se llevaba un tercio de tus ganancias. En consecuencia, había muy poco dinero y nos íbamos retrasando más y más en el pago del alquiler. Pero manteníamos las bote­llas de vino en brava formación, hacíamos el amor, nos peleábamos y esperábamos. "



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