Equinoccio (fragmento)Francisco Tario

Equinoccio (fragmento)

"La Naturaleza interpela al hombre y la Ética a las olas del mar. Elegid pronto vuestro puesto — o sobre una silla o entre las bravas espumas. Elegid, quiero decir, entre una cosa muerta y una cosa viva. Es un grave juego de intuiciones.
Si Dios quiere — que en lenguaje pagano significa: apuradamente.
Aburrimiento —padre fecundo de todos los hombres. Aburrimiento — del que inevitablemente ha nacido siempre algo: un poeta, un suicida, una percha, un apóstol, una ramera.
Aburrirse —sentirse infinito. Percibir cada latido de nuestro pulso, cada rayo de luz o gota de agua que cae, cada murmullo que se produce, cada emanación que se exhala; percibir lo inmediato y lo lejano, lo imponderable y lo fácil, lo perenne y lo sombrío y lo evidente o confuso que pudiera haber en cuanto nos rodea, en cuanto rodeamos.
Distraerse — percibir lo menos posible.
¿Y no sentís muy clara y distintamente cómo al oscurecer, justo en el momento aquel en que la luz desaparece, aparece en vosotros simultáneamente el hombre aquel que seréis ya durante toda la noche?
¡Oh, el ululante, espeluznante y macabro chillido de la mejor cantante de ópera!
Hay el aburrimiento del maestro de escuela y el aburrimiento de cualquier gerente de Banco; el aburrimiento de la mujer pública en los amaneceres y el aburrimiento de la mujer rica que ya se vistió el abrigo. El aburrimiento de no saber qué hacer y el aburrimiento de tener qué hacer. El aburrimiento de hacerlo y el aburrimiento de no hacerlo. "



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