Bel Ami (fragmento)Guy de Maupassant

Bel Ami (fragmento)

"El joven que firmaba «D. de Cantel» sus crónicas, «Duroy» sus Ecos y «Du Roy» los artículos de fondo que de cuando en cuando empezaba a publicar, pasaba la mitad de los días en casa de su novia, que le trataba con fraternal familiaridad, en la que había, sin embargo, una oculta ternura, un a modo de deseo disimulado, como si fuese una flaqueza. La viuda había decidido que el matrimonio se celebrara en la más estricta intimidad, únicamente en presencia de los testigos, y que por la noche saldrían para Ruán. Al día siguiente irían a ver a los ancianos padres del periodista, a cuyo lado pasarían algunos días.
Duroy se había esforzado en hacerla desistir de este propósito. Pero no habiéndolo podido conseguir, se avino, al fin.
Así, pues, llegado el 10 de mayo, los nuevos esposos, que juzgaron inútiles las ceremonias religiosas, puesto que no habían invitado a nadie, volvieron a su casa, después de una breve excursión a la Alcaldía, hicieron el equipaje y se fueron a la estación de San Lázaro, para tomar el tren de las seis de la tarde, que los llevó a Normandía.
Apenas habían cambiado veinte palabras hasta el momento en que se encontraron solos en el vagón. En cuanto advirtieron que el convoy se ponía en marcha, se miraron y se echaron a reír para ocultar cierto malestar, que ninguno de los dos quería dejar ver.
El tren atravesó, despacio, la larga estación de Batignolles, y luego franqueó la costosa planicie que va desde las fortificaciones hasta el Sena.
Al pasar el puente de Asnières, la vista del río cubierto de embarcaciones, de pescadores y de bateleros, les arrancó alegres exclamaciones. El sol, un potente sol de mayo, derramaba sus oblicuos rayos sobre los barcos y sobre el agua en calma, que parecía inmóvil, sin corriente ni remolinos, coagulada bajo el calor y la última claridad del día agonizante. En medio del río, un velero que extendía sobre ambas bordas dos grandes triángulos de tela blanca para recoger el menor soplo de la brisa, parecía un enorme pájaro presto a volar. "



El Poder de la Palabra
epdlp.com