En picado (fragmento)Nick Hornby

En picado (fragmento)

"No quería ir a casa de Maureen con Martin y Jess porque después de lo de la periodista necesitaba tiempo para pensar. Me habían hecho un par de entrevistas en el pasado, pero eran periodistas musicales fans del grupo, gente estupenda que conectaban totalmente contigo en cuanto les regalabas un CD-demo y les dejabas que te invitaran a una copa. Pero esa otra gente, como la periodista que había llamado a la puerta de mi casa y hablaba de «inspirar» a los lectores... Tío, de esa gente yo no sabía nada de nada. Lo único que sabía era que se habían enterado no sé cómo de mi dirección en veinticuatro horas, y que si eran capaces de hacer eso, ¿qué no iban a ser capaces de hacer? Era como si tuvieran el nombre y la dirección de todas y cada una de las personas que vivían en Gran Bretaña, por si acaso un día una de ellas hacía algo que pudiera interesar a los lectores.
En fin, me puso totalmente paranoico. Si quería, podía enterarse de lo del grupo en cinco minutos. Y entonces se pondría en contacto con Eddie, y con Lizzie, y entonces se enteraría de que no tenía ninguna enfermedad que me estuviera matando —o, en caso de tenerla, que no se lo había dicho a nadie—. Además, se enteraría de que la enfermedad que no me estaba matando era una enfermedad inexistente.
Dicho de otro modo, estaba tan escamado que me daba la impresión de estar metido en un buen lío. Cogí un autobús para ir a casa de Maureen, y en el trayecto decidí que iba a sincerarme con ellos, a decirles la verdad, y si no les gustaba que se fueran a la mierda. Pero no quería que acabaran leyéndolo en los periódicos.
Nos llevó un buen rato acostumbrarnos al sonido de la respiración del pobre Matty, que era alto y sonaba como si le costara un gran esfuerzo. Todos estábamos pensando lo mismo, creo: todos estábamos preguntándonos si habríamos aguantado, de haber estado en la piel de Maureen; todos intentábamos imaginar si hubiera habido algo capaz de convencernos de que bajáramos de aquella azotea. "



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