El hombre en suspenso (fragmento)Saul Bellow

El hombre en suspenso (fragmento)

"Nuestras vidas son tan preciosas para nosotros, que estamos muy atentos para no desperdiciarlas. O tal vez sería más apropiado llamarlo el «sentido del destino personal». Sí, creo que eso es mejor que la avidez. ¿Le faltará a mi vida el espesor de un cabello para llegar a la total realización de sus posibilidades? Valorarse uno mismo y tenerse en una estima desmesurada son cosas diferentes. Y luego están nuestros planes, nuestras idealizaciones. Estos son también peligrosos. Pueden consumirnos como parásitos, devorarnos, engullirnos y dejarnos postrados y exangües. Y, sin embargo, siempre estamos invitando al parásito, como si esperásemos con ansiedad que nos consuman y devoren.
Eso se debe a que nos han enseñado que no existe límite alguno a lo que un hombre puede hacer. Seis siglos atrás, un hombre era aquello para lo que había nacido. Satán y la Iglesia, en representación de Dios, combatían por él, y él, según su elección, decidía parcialmente el resultado. Pero tanto si, después de esta vida, iba al cielo o al infierno, su lugar entre los demás hombres estaba determinado y no era posible protestar de ello. Sin embargo, desde entonces el escenario ha cambiado, los seres humanos se limitan a desplazarse por él y, bajo esta revisión, aquello a lo que hemos de responder es la historia. En aquellos remotos tiempos éramos lo bastante importantes para que las fuerzas sobrenaturales pelearan por nosotros. Ahora, cada uno de nosotros es responsable de su propia salvación, que radica en su grandeza. Y eso, la grandeza, es la roca sobre la que se erosionan nuestros corazones. "



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