Faraón (fragmento)Boleslaw Prus

Faraón (fragmento)

"Se dirigieron hacia donde se encontraba el sacerdote, pero éste había desaparecido entre las sombras.
La multitud, hasta un poco antes iracunda y ahora asombrada e impresionada por la gratitud, se olvidó tanto de su ira como del milagroso sacerdote. Una alegría loca se apoderó de ella y comenzó a correr rápidamente en dirección a la orilla del río, donde ya se habían encendido numerosas hogueras y se dejaba oír el canto atronador del pueblo reunido:
Alabado seas, oh Nilo, río sagrado que apareciste en nuestra tierra. Llegas en paz para traer la vida a Egipto. Oh, dios oculto que desvaneces las sombras, que riegas las riberas para traer el alimento a los mudos animales. Oh, camino que bajas del cielo para quitar la sed de la tierra; oh, amigo del pan que alegras los hogares... Tú eres el rey de los peces y cuando bajas a nuestros campos, ningún pájaro se atreve a tocar las cosechas. Tú eres el creador de las mieses y el padre de la cebada; tú otorgas descanso a las manos de millones de infelices y sostienes por siglos a los templos.
Mientras esto sucedía, la iluminada barca del heredero del trono se acercaba desde la otra orilla entre gritos y cantos. La misma gente que media hora antes quería irrumpir violentamente en el domicilio del príncipe, caía ante él de rodillas o se tiraba al agua para poder besar los remos y los costados de la barca que llevaba al hijo del monarca de Egipto. "



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