Cervantes, clave española (fragmento)Julián Marías

Cervantes, clave española (fragmento)

"Entre las articulaciones o ramificaciones que se presentan para Cervantes desde su juventud hay dos posibles trayectorias sumamente importantes: una la de ser soldado, otra la de ser escritor. Sabemos que hacía versos ya en el estudio de Juan López de Hoyos, que lo distinguía. Pero desde 1569, en Italia, sigue desde luego la trayectoria militar, que se va a imponer durante largo tiempo. La trayectoria de escritor irrumpirá mucho más tarde; en su primera juventud no hay más que un conato, quizá no más que una afición, pero esto no carece de importancia. Es un concepto un poco olvidado y no muy estimado, pero es decisivo tener aficiones, y su ausencia da un carácter pasivo y mortecino a la vida. Las aficiones a veces se quedan en eso, pero en ocasiones con el germen de la vocación. Se cuenta que Cervantes, ya de niño, recogía los papeles de la calle y se ponía a leerlos, pero la trayectoria que por lo pronto sigue es la de soldado.
Después de la culminación en Lepanto, continúa después de curarse de sus heridas. Esta trayectoria se complica con la inesperada, involuntaria y azarosa del cautiverio, pero se puede considerar como una prolongación de la anterior.
Es consecuencia de su regreso a España, tras su vida militar; es conducido a Argel como un soldado distinguido, con cartas de recomendación que le dan peligrosa importancia; podría decirse que es cautivo en Argel como prisionero de guerra, y su actitud de resistencia, sus repetidos intentos de evasión, perpetúan su condición de soldado. Todavía después del rescate y la vuelta a España continúa su intervención en campañas militares.
Ahora bien, si se toma la vida de Cervantes en su conjunto, la trayectoria principal y más prolongada es la de escritor —con los extraños paréntesis que antes he comentado—. Sin embargo, hay que hacer constar con la misma energía que durante toda su vida conserva la valoración de esa experiencia militar. Nunca la olvida ni la pierde de vista; gran parte de su obra tiene como asunto los recuerdos de los años de combate o de cautiverio; su máximo personaje de ficción, Don Quijote, es un caballero andante, un hombre que entiende que la vida es milicia, un hombre de armas, no un aventurero, sino el que busca las aventuras correspondientes a una pretensión precisa. "



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