El teatro de Sabbath (fragmento)Philip Roth

El teatro de Sabbath (fragmento)

"No es cierto. ¿Qué te impulsa a hacerlo, de todos modos? En los niveles más altos de la educación superior, mi identidad de asesino ha quedado al descubierto, y tú me llamas para decirme que estás en pijama y sola en la cama. ¿Qué te quema en tu interior? ¿A qué se somete tu servidumbre? Soy una infame diversión, alguien con quien matar el tiempo, que estranguló a su mujer. ¿Por qué tendría que vivir en un lugar como éste de no haber estrangulado a alguien? Lo hice con estas mismas manos mientras ensayábamos en nuestro dormitorio, en nuestra cama, el último acto de Otelo. Mi esposa era una actriz joven. ¿Otelo? Es una obra teatral, un drama en el que un veneciano africano estrangula a su mujer.
Nunca has oído hablar de él porque perpetúa el estereotipo del varón negro violento. Pero entonces, en los años cincuenta, la humanidad aún no había decidido qué era lo importante, y en la universidad los alumnos eran presa de mucha mierda perversa. A Nikki le aterraba cada nuevo papel. Sufría unos temores insoportables. Uno de ellos era el temor a los hombres, y por eso el papel le venía que ni pintado. Ensayábamos previamente a solas en nuestro piso, tratando de reducir los temores de Nikki. «¡No puedo hacerlo!», le oí decir muchas veces. Yo representaba el papel de varón negro violento estereotipado. En la escena en que la asesina, lo hice… seguí adelante y la asesiné. Me dejé arrastrar por el hechizo de su actuación. Al verla, algo se abrió en mí. Alguien para quien lo tangible y lo inmediato son repugnantes, para quien sólo la ilusión es plenamente real… Ése era el orden que Nikki sacaba de su caos. Y tú, ¿qué orden sacas del tuyo? ¿Hablar de tus tetas con un viejo por teléfono? Es imposible describirte, por lo menos yo no puedo hacerlo. Una criatura tan desvergonzada y, sin embargo, con un carácter tan poco marcado. Perversa y traicionera, la misma muerte que te besa dándote la lengua, metida ya a fondo en las emociones vergonzosas de una doble vida, pero de maneras tan suaves. Por lo que respecta al caos, el tuyo parece decididamente anticaótico. Los teóricos del caos deberían estudiarte. ¿A qué profundidad de su ser llega lo que Katherine hace o dice? Hagas lo que hagas, por peligroso o embaucador que sea, lo llevas a cabo, o sea, de una manera impersonal, ¿sabes? Vale. ¿Cómo la mataste?
Él alzó las manos. "



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