La roca de Tanios (fragmento)Amin Maalouf

La roca de Tanios (fragmento)

"Algunos jóvenes habían salido del castillo refunfuñando. Por lo general era el cura quien invocaba a Dios y el jeque quien llevaba a las tropas al combate… Pero la mayoría estuvo de acuerdo con el señor y, en cualquier caso, nadie quería tomar la iniciativa de hacer correr la sangre el primero.
Se conformaron entonces con otra venganza, la de los débiles: comenzaron a correr por el pueblo crueles anécdotas sobre aquel que, con una ligera distorsión de la palabra, empezaron a llamar el señor de las jrad —que quiere decir «langostas»— en lugar del señor del Jord —que quiere decir «alturas áridas»—. En aquella época, las ocurrencias se componían en versos populares, a la manera del siguiente:
Me preguntan por qué me lamento de mi suerte, 
¡Como si nunca hubiera tenido que soportar a las langostas! 
Es verdad que el año pasado invadieron mi campo, 
Pero las del año pasado no devoraban corderos. 
En cada velada, los recitadores de versos echaban pestes contra los hombres del gran Jord, burlándose de su acento y de su atuendo, ridiculizando a su país y a su jefe, poniendo en duda su virilidad, reduciendo todas sus hazañas pasadas y venideras a las de la banda de comilones que habían excitado las imaginaciones por mucho tiempo. Pero la más vilipendiada de todos era la esposa del jeque, a quien se la describía en las posturas más escabrosas sin preocuparse por la presencia de los niños. Y la gente se reía hasta el olvido. "



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