Crítica de la razón negra (fragmento)Achille Mbembe

Crítica de la razón negra (fragmento)

"En la democracia liberal, la igualdad formal puede ir a la par del prejuicio natural que lleva al opresor a despreciar, mucho tiempo después de su liberación, a aquél que ha sido alguna vez su esclavo. A decir verdad, sin la destrucción del prejuicio, la igualdad no puede ser más que imaginaria. Porque por más que la ley haga de él un igual, el negro jamás será un semejante. Así, insiste Tocqueville, un espacio «infranqueable» separa al negro de América del europeo. Esa diferencia es inmutable, se fundamenta en la naturaleza misma y el prejuicio que la rodea es indestructible. Es la razón por la cual las relaciones entre ambas razas no pueden más que oscilar entre el envilecimiento de los negros o su esclavización por los blancos, por un lado, y el riesgo de la destrucción de los blancos en manos de los negros, por el otro. Es imposible dejar atrás ese antagonismo.
La segunda forma del miedo que experimenta el amo blanco es confundirse con la raza envilecida y, de ese modo, terminar pareciéndose a su antiguo esclavo. En consecuencia, es importante mantener una distancia prudente y alejarse todo lo posible del esclavo. De hecho, de esta precaución surge la ideología de la separación. El negro puede haber obtenido la libertad formal «pero no puede compartir ni los derechos, ni los placeres, ni los trabajos, ni los dolores, ni siquiera la tumba de aquél con respecto al cual ha sido declarado un igual; no puede coincidir con él en ningún lugar: ni en la vida, ni en la muerte». Y Tocqueville precisa también: «No se le cierran las puertas del Cielo; sin embargo, la desigualdad apenas disminuye a las puertas del otro mundo. "



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