El ojo castaño de nuestro amor (fragmento)Mircea Cartarescu

El ojo castaño de nuestro amor (fragmento)

"Ahora las letras estaban desgastadas de tantos poemas (e incluso relatos, pues mi Nostalgia es anterior a El Levante), y yo era un amargado profesor en una escuela pública al fondo de Colentina, recién casado y con una niña recién nacida en el cochecito. Así que empecé El Levante en una esquina de la mesa de la cocina cubierta con un mantel de hule; escribía a máquina con una mano y con la otra movía el cochecito por el sucio sintasol de la cocina. No tenía ningún plan, ninguna idea sobre lo que quería hacer. Durante año y medio escribí unos siete mil versos dejándome llevar, simplemente, por «el céfiro» de los versos y de la prosodia. Releía cada día lo que había escrito la víspera y seguía escribiendo. También Ion Barbu dio un empujón al pesado carro de mi epopeya. ¿Cómo no encontrarlo en estos versos: «Se derramaba la sombra de la noche sobre el Archipiélago / y miles de cuernos sacaban entre las olas las islas oscuras»? También Budai-Deleanu, el más muntenio de los escritores de Ardeal, estaba presente. Y todos (¡prácticamente todos!) los demás… Fue una época extraordinariamente feliz. Nunca me he sentido tan habitado, tan poseído por alguien más grande y más sabio. La pluma corría sobre el papel sin mi permiso, inventando ella sola personajes y hechos y pensamientos. Zenaida apareció por necesidad retórica: la enumeración de las gracias de una serie de mujeres de pueblos diferentes; Languedoc, literalmente, «de un puñetazo sobre la mesa»; el famoso Antropófago es un nombre de una lista de Caragiale; Zotalis, del recuerdo de un colega de la escuela. Yogurta y los piratas se descuelgan directamente de las epístolas a Alecsandri de Ion Ghica, otro muntenio, otro realista mágico del archipiélago. Y muchos otros venían evocados por un nombre, por un aroma, por una rima, por una reminiscencia libresca. Al cabo de tres cantos supe que el poema sería una epopeya clásica, en doce partes, y que comprendería un mundo autosuficiente y completo, con su geografía y su historia, con sus historias amorosas y políticas, con sus intrigas y sus traiciones, con su filosofía y sus fantasmas. "


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