Desencuentros (fragmento)Edmundo Paz Soldán

Desencuentros (fragmento)

"Desde hace cuatro años que soy director de la Biblioteca Municipal de Cochabamba, la única existente en la ciudad. En estos cuatro años solo se han prestado cuatro libros, y no es que la gente no venga: al contrario, si bien la lectura ha sido siempre un pasatiempo de pocos, los cochabambinos son dados a ella en exceso. Pero sucede que cuando se acercan a la mesa principal y me encaran con el libro en la mano después de haberlo buscado algunos minutos entre los estantes ordenados con rigor, no puedo evitar pensar que apenas traspase la puerta el libro estará alejado de mi custodia, a merced de peligros sinfín, un café derramado, un niño con las manos enfundadas en mermelada, una lectura literal, un incendio, y entonces elaboro excusas, el alcalde ha reservado este libro, estamos en inventario, la regla de la biblioteca es no prestar libros los primeros martes de cada mes, y ellos las aceptan y se van sonrientes prometiendo un pronto retorno, y esa ausencia de enfado o preguntas y esas sonrisas me desarman y me crean sospechas: quizá los he librado de algo que no querían hacer, quizá quieren leer no por el placer de leer sino porque necesitan una prueba tangible de que no están vacíos, de que la cultura les importa, de que el interior les interesa tanto como las cosas materiales que envenenan el aire de nuestro tiempo.
Sé que la mayoría de mis conciudadanos se halla contenta con mi labor, pero siempre existe la posibilidad de que los descontentos (porque tiene que haber, aunque no me lo demuestren) vayan creciendo en número y cualquier rato pasen a ser mayoría y entonces alguien sugiera mi renuncia. Y yo, que entre mis defectos no cuento ni la flaqueza ni la resignación, me atrincheraré en la biblioteca y continuaré con la custodia de mis libros, absorto en la lectura y a la vez vigilante, esperándolos, esperándolos. "



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