Origen y gestas de los Godos (fragmento) Jordanes

Origen y gestas de los Godos (fragmento)

"Así que estos gépidas corroídos por la envidia residían desde hacía tiempo en una región despreciable, una isla del río Vístula rodeada de vados, que llamaban en su lengua materna «gepidoios» (ahora se dice que vive en esta isla el pueblo de los vidivarios, al trasladarse los gépidas a mejores tierras. Estos vidivarios son conocidos por haber formado un solo pueblo de diversas naciones como si se tratara de un refugio común). De modo que, como decíamos, Fastida, el rey de los gépidas, soliviantando a su pacífico pueblo, ensanchó sus fronteras por las armas, pues destruyó a los burgundios casi hasta el exterminio y sometió a algunos otros pueblos. Al provocar también con malicia a los godos, fue el primero en violar los vínculos de sangre con un conflicto desacertado, engreído de una jactancia totalmente arrogante, pues a la par que iba añadiendo nuevas tierras a un pueblo que se hacía más grande, hacía disminuir el número de los habitantes de su patria.
De modo que envió emisarios a Ostrogoda, a cuya autoridad estaban todavía sometidos tanto los ostrogodos como los visigodos, es decir los dos pueblos de la misma raza, quejándose de que se hallaba constreñido por montañas abruptas y espesos bosques y pidiéndole que, una de dos, o le declaraba la guerra o le concedía algunos territorios de los suyos. Entonces Ostrogoda, el rey de los godos, que tenía un espíritu firme, respondió a sus embajadores que una guerra así le horrorizaba, que sería duro e incluso criminal levantar las armas contra sus allegados, pero que no les cedía sus territorios. ¿Y qué pasó entonces? Los gépidas se apresuran a tomar las armas y Ostrogoda dirige también su ejército contra ellos para no dar la sensación de que era inferior en fuerzas.
Se encuentran cerca de la ciudad de Galtis, junto a la que discurre el río Auha, y allí ambos bandos lucharon con arrojo, puesto que los dos utilizaban armas y estrategias de combate similares. Pero la vivacidad de ingenio y la mayor justicia de su causa ayudaron a los godos. Finalmente la noche puso fin a la batalla y el bando gépida se rindió. "



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