Ardinghello y las islas afortunadas (fragmento)Wilhelm Heinse

Ardinghello y las islas afortunadas (fragmento)

"Damos tumbos en medio de la cólera de las olas, lanzados de un abismo a otro.
[...]
Un ídolo de cera, abandonado sin cuidado alguno, se hallaba muy próximo al fuego, donde se endurecían los nobles jarrones de Campania y donde sería sometido a la ígnea fusión. Lamentó su desdicha y se sintió apremiado por las circunstancias. Contemplad qué trato recibo y cómo soy sojuzgado por coercitivas fuerzas que arruinan mi débil esperanza.
El fuego crepitante respondió: ¿Por qué zahiere tu ánimo la condición de tu propia naturaleza? En lo que a mí concierne, no cuestiono mi omnímoda existencia. "



El Poder de la Palabra
epdlp.com