El negro de Filadelfia (fragmento)W.E.B. Du Bois

El negro de Filadelfia (fragmento)

"Entre las familias de la mejor clase se da una vida hogareña placentera con características distintivamente Cuáqueras. Se puede entrar en estos hogares del Distrito Séptimo y encontrar toda la tranquila comodidad y la sencilla y generosa comida que se espera hallar entre la gente bien criada. En algunas ocasiones las casas están lujosamente amobladas, en otros casos son humildes y anticuadas. Incluso en las mejores casas, sin embargo, se detecta fácilmente la tendencia a dejar que la iglesia comunitaria y la vida social penetren en el hogar. Hay menos reuniones estrictamente familiares que las que serían de desear, menos tertulias y visitas sencillas de vecinos; en su lugar se encuentran los tés de la iglesia, los conciertos de salón o las elaboradas fiestas ofrecidas por los más ricos y ostentosos. Estas cosas no constituyen un momento particular para el círculo de familias implicadas y se convierten en un ejemplo para las masas que puede resultar engañoso. A la masa de la gente Negra se le debe enseñar a cuidar el hogar de forma sagrada, a convertirlo en el centro de la vida social y de la tutela moral. Esto es así mayormente entre la mejor clase de los
Negros, pero debería hacerse de manera más conspicua de lo que se hace. Ese énfasis supondría sin duda el descenso de la influencia de la iglesia Negra, lo cual es algo deseable.
En conjunto, el Negro tiene pocas fiestas familiares; los cumpleaños a menudo no son recordados, la Navidad es un tiempo de la iglesia y del entretenimiento general, el Día de Acción de Gracias se celebra ampliamente pero, de nuevo, tanto en las iglesias como en los hogares. El hogar fue destruido por la esclavitud, disputado después de la emancipación y es de nuevo, aunque no amenazado exactamente, sí descuidado en la vida citadina de los Negros. Aquí hay materia para la reflexión. "



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