Mongo Blanco (fragmento)Carlos Bardem

Mongo Blanco (fragmento)

"Yo: don Pedro Blanco, negrero. Un loco. Gigante o monstruo. El Mongo Blanco. El Gran Mago-Espejo-Sol. El Rey de Gallinas. El Pirata. El Padre. El Hermano. De los arrabales de Málaga al trono de África, de la gloria de La Habana a un manicomio de Barcelona. Una pistola. Si tuviera una pistola mancharía una pared con mis sesos. Esta es mi culpa y mi penitencia. Esta es mi historia.
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Los árabes nos enseñaron durante siglos a esclavizar negros, no lo olvidéis. Ellos empezaron. En realidad, el esclavismo era parte de todas las culturas africanas desde siempre, ¿lo sabíais? Nosotros, los blancos, solo lo multiplicamos hasta el infinito, al punto de que los negros abandonaron cualquier otra tarea, los campos, los rebaños. Lo dejaron todo por raptarse los unos a los otros y vendérsenos como esclavos a cambio de aguardiente, armas y pólvora. Claro que la historia y la mejor ciencia nos pusieron a los blancos sobre el resto de las razas, ¿verdad? Raptamos a millones de africanos y los llevamos a otra tierra. Y esto no se puede hacer sin disminuir su humanidad, sin convertirlos en bestias a las que reventar o poseer. No hago juicios morales, explico lo que pasó. Así, sus cultos fueron ridiculizados por diabólicos y propios de gente ignorante, sus hablas igualadas a gruñidos y ruidos de monos, las familias separadas como se separan los cachorros de una camada de perros... Lo primero que se hacía con una cargazón de bozales, hombres, mujeres y niños, era dejarlos desnudos y raparlos antes de embarcarlos. Por higiene, sí, pero también por dominarlos, humillarlos, anularlos. Verlos a todos iguales para dejar de ver personas. El blanco que llegaba a las Antillas, si no era ya rico y poderoso, era un miserable que o huía del hambre o de algún crimen. Y era poner un pie en Cuba o Puerto Rico y se convertía por decreto en un ser superior. Los negros, en cambio, solo podían desesperar, aullar como bestias enjauladas y morir reventados por el trabajo. "



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