La especie elegida (fragmento)Juan Luis Arsuaga

La especie elegida (fragmento)

"Un sencillo cálculo aritmético nos lleva a comprender que, en su mundo natural, la vida de los animales no está exenta de sobresaltos. Cada pareja reproductora es sustituida por otros dos individuos de la siguiente generación en las poblaciones que son demográficamente estables, es decir, cuyo tamaño no crece, como lo son todas en circunstancias normales a largo plazo, aunque puedan producirse fluctuaciones a corto plazo. Sin embargo, en condiciones favorables, una cebra en las llanuras africanas pare un potro cada año a partir de los cuatro años, y durante quince años o más, y una gacela pare una cría cada seis meses desde los dos años de vida. Es obvio que la mayor parte de los nacidos no llegan a ser adultos y reproducirse, pero la situación no es mejor entre los depredadores, porque las leonas empiezan a reproducirse a los cuatro años (pueden vivir tranquilamente quince en libertad) y suelen tener tres cachorros cada veinte o treinta meses, y los leopardos se reproducen desde los dos años hasta los doce en la naturaleza, pariendo de uno a tres cachorros con intervalos de unos veinticinco meses. El mismo razonamiento se aplica a los primates, y a lo largo de su evolución a los humanos, aunque la situación ha cambiado recientemente, descendiendo tanto la tasa de mortalidad infantil que cuando no hay control de la natalidad se traduce en explosión demográfica. "


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