Hombres en fuera de juego (fragmento)Karel Polácek
Hombres en fuera de juego (fragmento)

"El frío se coló bajo la manta. Eman encogió las piernas; se resistía, no quería despedirse de aquel emocionante sueño. Pero Eman padre estaba de pie junto a él, le arrancó la manta de encima y repitió sin piedad:
—¡Arriba, te digo! ¡Hoy te toca a ti la guardia!
Eman se estiró y bostezó ruidosamente.
—¿A qué viene tanto alboroto? —preguntó lastimeramente al Eman mayor—. Todavía hay tiempo. Uno, por Dios...
Y volvió a acurrucarse en un rincón, con la esperanza de averiguar cómo había terminado aquel hermoso partido.
Pero Eman padre era inexorable. Agarró a su hijo por una pierna y lo sacó de la cama a rastras, gritando:
—¡Ahora no hay que quedarse durmiendo! Para trasnochar con los amigos sí hay ganas, y luego por la mañana no queréis levantaros. ¡Nada de eso!
Eman hijo se sentó en la cama y empezó a negociar. Aquel día, por ejemplo, podría hacer la guardia el viejo. Eman hijo sentía que estaba un poco pachucho. Ya se lo compensaría con creces.
Eman padre soltó una risa sarcástica. ¡A él con política! A semejante mocoso se le ocurre que el viejo padre tiene que hacer todo el trabajo por él. Aquí todo debía hacerse conforme a las reglas. Hoy le tocaba la guardia al hijo, y contra eso no valían palabras.
Eman hijo pensó que aquello era demasiado alboroto, se puso las manos debajo de la cabeza y se estiró dulcemente. Sabía que no tenía razón, pero, en fin... aaaah... ¿cómo había sido exactamente? Srba amortiguó el balón y...
Eman padre cogió de la estantería la olla más grande, la llenó de agua en silencio y, con el mismo silencio sombrío, se acercó a su hijo, sosteniendo amenazadoramente la olla sobre su cabeza.
Eman hijo saltó de la cama. No era la primera vez que su padre le echaba encima un jarro de agua fría. Se sentó en una silla y, rascándose las pantorrillas desnudas, declaró que estaba bien. Si su padre iba a comportarse así, él también lo haría. Se vestiría, se marcharía por su cuenta y que su padre se las arreglara. Él no movería un dedo."



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