Bambi (fragmento)Félix Salten

Bambi (fragmento)

"Vino Bambi al mundo en medio de la espesura, en uno de esos pequeños y escondidos rincones del bosque aparentemente abiertos hacia todos los lados, pero en realidad bien resguardados. A decir verdad, había muy poco sitio, el justo para él y para su madre. Allí estaba al fin, tambaleándose inseguro sobre sus delgadas patitas, mirando vagamente a su alrededor con ojos turbios que nada veían. Tenía la cabeza caída, temblaba mucho y aún estaba muy aturdido.
– ¡Qué hermosa criatura! – Exclamaba la urraca. Se había acercado volando atraída por los roncos gemidos que los dolores del parto arrancaran a la madre. Ahora se hallaba en una rama cercana. – ¡Qué hermosa criatura! – exclamó de nuevo. Aunque no obtuvo respuesta alguna, siguió hablando con entusiasmo:
– ¡Es asombroso que pueda sostenerse de pie y andar tan pronto! ¡Qué interesante! ¡No vi cosa igual en mi vida! Claro que en realidad todavía soy joven; ahora hace un año que salí del nido, como usted probablemente sabrá. Pero me parece maravilloso que una criatura semejante pueda sostenerse sobre las patas nada más venir al mundo. Lo encuentro distinguido.
¿Sabe también correr?–
Claro que sí respondió la madre en voz baja. Perdona, pero no estoy en condiciones de mantener una conversación. Ahora tengo mucho que hacer. Además, aún me siento un poco desfallecida. La madre continuó lavando afanosamente al recién nacido con la lengua, proporcionándole al mismo tiempo aseo, masaje para entrar en calor y caricias. El pequeño se tambaleaba un poco. De tantas suaves caricias y empujoncitos como recibía por todo el cuerpo, se le doblaban un poco las rodillas y luego recuperaba el equilibrio. Su rojizo pelaje, aún un poco desaliñado, tenía finas motas blancas, y su rostro infantil todavía conservaba la expresión de un sueño profundo.
El pequeño no percibía aún ninguno de los olores que exhalaba el bosque. Solamente oía el ruido de los suaves lametones que le recorrían la piel lavándolo, calentándolo y besándolo, y lo único que olía era el cuerpo próximo de su madre. "



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