El hermano de las moscas (fragmento)Jon Bilbao

El hermano de las moscas (fragmento)

"La enfermera depositó a la niña —a Beatriz, ése sería su nombre— en los brazos temblorosos de Héctor. Era su primer hijo y no cesaba de preguntar si estaba bien, si no había habido ningún problema. La enfermera le aseguró que el bebé se encontraba en perfecto estado, al igual que la madre.
Estaban ya en la habitación, el parto había concluido y Sara lo observaba desde la cama, fatigada y feliz.
Ella trabajaba en el hospital. Era enfermera de quirófano. Su familiaridad con el lugar se reflejaba en la habitación privada de la que disfrutaba y las abundantes visitas de miembros del personal interesados por su estado y el del bebé. Fue una de esas visitas quien informó a Héctor de que fuera había alguien que decía ser su hermano.
Hacía cuatro años que no se veían. Tampoco hablaban a menudo. La última vez que lo hicieron Héctor acababa de saber que su mujer estaba embarazada y telefoneó a Grego para informarlo de que al cabo de unos meses sería tío. Cuando el hombre de la manguera dijo a éste que su hermano y su nuera habían ido a la maternidad él apenas recordaba la noticia.
La llegada de Grego no se encontraba programada. Había planeado avisar a Héctor desde el aeropuerto de Bangkok, pero con los nervios del último momento se había olvidado de ello, y no disponía de crédito para hacerlo más tarde desde el teléfono del avión.
Héctor contempló de arriba abajo a su hermano menor. Después de la emoción del parto se sentía demasiado aturdido para discernir si le alegraba o no su aparición. Decidió que sí y le estrechó la mano con fuerza. "



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