De Dios y de Dios Hombre (fragmento)Diego José Abad

De Dios y de Dios Hombre (fragmento)

"Hasta aquí, buen Dios, he llegado; y de mi exigua labor por ti emprendida a que Tú pagas las cosas pequeñas, a tu modo, con grandes, este gran premio para mí pido: Que cuando los lazos corpóreos y cárcel me sueltes, aquellas palabras que, niño, en verso español recitaba, escritas del vate Javier, sean ellas mis últimas, y ellas también los íntimos de mi vida postreros suspiros. Para que arda, Dios Santo, y me inflame en tu amor, no me mueven los dones del cielo ofrecidos, ni me impelen del Tártaro penas horrendas a no hacerme, protervo, pecar por Ti. Esto me mueve: Jesús, mirarte, carísimo, con tres golpes clavados a un infame madero, el rostro sangriento, y con crueldad lacerado, entre oprobios morir y expirar en tormentos. Me enciendo a tu vista y así hierva mi pecho, que si ni penas a mí ni gozos quedaran, por mí aún te temiera y aún siempre te amara. Quita, pues no queda por mí, los preparados magníficos premios; porque aunque ellos me quites, no menos que hoy te amo, te amaré ardientemente. "


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