El cementerio judío de Sarajevo (fragmento)Ivo Andric

El cementerio judío de Sarajevo (fragmento)

"Las laderas abruptas de sarajevo, también hoy día, están llenas de cementerios musulmanes con bellas lápidas, llamadas nišani. Como ejércitos blancos siempre en campaña o avalanchas de nieves eternas, estos cementerios descienden desde siempre por sus pendientes. Con el curso de los años y de los siglos, estos ejércitos van raleando y las avalanchas son cada vez menos densas. Porque también los cementerios mueren. Muchos de estos nišani blancos y antaño rectos se han caído o inclinado, dispuestos a yacer en la tumba con su difunto. En algunos cementerios, como en Alifakovac, el más bello, las lápidas finas y abundantes ruedan por el suelo como enmarañadas espigas blancas. Estos cementerios tienen algo no sólo pintoresco, sino también emotivamente poético en su origen y en su desaparición, en su contraste con la nueva vida que bulle y fermenta abajo en la ciudad. No hay nada en ellos que repela y espante, sino que todo es tranquilo y limpio y digno, lo que no es más que el reflejo de una relación juiciosa, humana y heroica con la muerte de los que aquí descansan.
Los blancos cementerios musulmanes por las escarpadas laderas de sarajevo. Éste es uno de esos temas que me conmueven y exaltan, y me siento lleno de visiones e ideas, pero soy incapaz de expresarme al respecto de una manera más o menos fiel. La poesía de estos cementerios encontrará sus poetas, y no serán poetas de la muerte, sino de la vida. Porque siempre es verdadera la vieja máxima que reza «la muerte no es más poética que la vida». Y los cementerios tienen sentido en tanto en cuanto hablan de la vida del mundo al que han pertenecido los que allí yacen, y la historia de los cementerios tiene sentido y justificación en tanto en cuanto arroja luz en el camino de las generaciones actuales o futuras.
Sin embargo, hoy, aquí, no hablo de todos los cementerios alrededor de sarajevo, sino del antiguo cementerio de los judíos sefardíes sarajevitas, que con sus blancos mármoles se pierde entre los demás y desde lejos no se distingue. "



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