El hombre invisible y el zoo de los Bowles (fragmento)Félix Romeo

El hombre invisible y el zoo de los Bowles (fragmento)

"No pude ver a Paul Bowles en Tánger, pese a que lo intenté. El guía oficial del Hotel Minzah, donde se había hospedado hasta su muerte Jean Genet, me dijo, como si se tratara de un íntimo amigo, que Paul Bowles estaba muy enfermo, que necesitaba descansar y que no me recibiría. A cambio, como si entendiera que formaban parte del mismo recorrido turístico literario, me llevó al bar americano donde solía estar Mohamed Chukri, el Negresco, aunque el guía evidenció que no le gustaba esa visita: detestaba su forma de vida. Paul Bowles tradujo al inglés varios libros de Mohamed Chukri, como Jean Genet en Tánger, en el que inventa un nuevo género literario, la persecución, pero sus relaciones fueron siempre tensas. Mohamed Chukri no estaba en el Negresco y el camarero se encogió de hombros cuando el guía preguntó por él. ¿Qué esperaba de ese encuentro con Paul Bowles? Quizá que me bendijera, como hacen los sacerdotes católicos con los animales domésticos el día de San Antón.
William S. Burroughs decía que tras la muerte de su mujer dejó de preocuparse por ella: tenía problemas más importantes. También decía que cuando sus gatos se ausentaban, sentía muchas ganas de llorar y a menudo lo hacía. Se sentía «ligeramente culpable» tras la muerte de su madre.
Paul Bowles y Jane Bowles compraron un loro en Costa Rica. El loro, un auténtico torbellino, sólo decía una palabra: «Budupple», y ése fue el nombre que pusieron a su primera mascota familiar. En un autorretrato de adolescencia, Paul Bowles se había dibujado como si fuera un loro: su pelo rubio igual que una cresta. Jane Bowles pasó a llamar Budupple a Paul Bowles. En las cartas que le escribió aparecen muchas versiones de ese nombre: Bupple, Bup, Buppie, Bubble o Bubby.
En Jean Genet en Tánger, Jean Genet se describe como «un perro sucio. Me alojo en el Minzah o en el Hilton porque me gusta ver a gente elegante sirviendo a un canalla inmundo como yo».
William S. Burroughs tomaba todo tipo de sustancias para encontrar espacios desconocidos: heroína, marihuana, cocaína, peyote, majoun, ayahuasca. "



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