Antes de mañana (fragmento)Jørn Riel

Antes de mañana (fragmento)

"Cuando Ninioq permanecía en su camastro por la mañana, escuchando los ruidos de su familia dormida, la inquietud la inundaba con un cansancio sin alegría. La vida ya no le sonreía más, se sentía excluida, forastera. el cansancio la invadía en largas y pesadas oleadas que la llevaban a un abatimiento que nunca antes había conocido, un abatimiento lleno de imágenes de todo lo que había temido durante su larga vida y de algo nuevo y todavía desconocido.
Ninioq había vivido su vida. Ella lo sabía. Pero también sabía que se prolongaba en sus hijos y nietos. Verlos era como ver su rostro reflejado en un calmo fiordo de verano. Era una imagen sorprendente que siempre la llenaba de asombro, pero que también alimentaba su inquietud porque un soplo de viento, una pedrada o una mano podían borrarla.
Ninioq nunca había querido otro tipo de vida. Deseaba ardientemente que todo permaneciera como siempre. Que los renos regresaran, que los hombres dejaran sus querellas y que Sila, que estaba en todo, les fuera suavemente propicio una vez más. Deseaba, de todo corazón, el regreso de las muchas tribus desaparecidas, deseaba que la región estuviera tan poblada como antes para poder hacer una vez más los largos y alegres viajes de visita.
Pero todo era y seguía siendo diferente. Los renos seguían ausentes, los animales marinos llegaban y volvían a desaparecer y los hombres continuaban matándose entre sí. Los cambios habían comenzado hacía mucho tiempo, ya en su infancia. Habían llegado lenta y furtivamente, como una epidemia pulmonar, tan lentamente que la mayoría de la gente tuvo tiempo para acostumbrarse y los aceptaron sin pedir ninguna explicación.
Pero esta primavera y el comienzo del verano habían sido un período alegre, con buena caza y muchas diversiones. Era un verano como los que Ninioq recordaba de su infancia. "



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