Doctor Arrowsmith (fragmento)Sinclair Lewis

Doctor Arrowsmith (fragmento)

"Martin era, como la mayoría de los habitantes de Elk Mills antes de la inmigración eslavo-italiana, un típico americano anglosajón de pura cepa, lo que significa que era una mezcla de alemán, francés, escocés, irlandés, quizás un poco de español, posiblemente un poco de las cepas englobadas como «judío» y una gran cuantía de inglés, que es por su parte una combinación de britano primitivo, celta, fenicio, romano, alemán, danés y sueco.
No es seguro que Martin estuviese, al vincularse al doctor Vickerson, edificantemente poseído del todo por el deseo de convertirse en un Gran Curador. Se ganaba el respeto de la pandilla vendando heridas de pedradas, diseccionando ardillas y explicando asuntos secretos y asombrosos que podían descubrirse en el patio trasero de la fisiología, pero no se hallaba del todo libre de la ambición de disfrutar entre sus amigos de una gloria comparable a la del hijo del ministro episcopaliano, que era capaz de fumarse un puro entero sin ponerse malo. Sin embargo, esa tarde, leía con toda atención la sección correspondiente al sistema linfático y murmuraba entre dientes las palabras largas y totalmente incomprensibles, en un tarareo que hacía que la polvorienta habitación en la que estaba resultase más letárgica aún.
Era la habitación central de las tres que ocupaba el doctor Vickerson, que daban a la calle Mayor y quedaban encima de la tienda de ropa Nueva York. A un lado de ella se encontraba la mugrienta sala de espera; al otro, el dormitorio de El Médico. Éste era un viudo ya de edad que no se interesaba lo más mínimo por lo que denominaba «pulcritudes femeninas» y aquel dormitorio, con su buró tambaleante y su catre de mantas astrosas, sólo lo limpiaba Martin, en arrebatos no muy frecuentes de saneamiento higiénico. "



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