El café de Surate (fragmento)Jacques Henri Bernardin de Saint-Pierre

El café de Surate (fragmento)

"Tenía por esclavo a un cafre casi desnudo, y dejándolo a la puerta del café, se fue a recostar en un sofá, y tomó una taza de coquenar o de opio. Luego que esta bebida empezó a calentarle el cerebro, dirigiendo la palabra a su esclavo que estaba al sol, sentado en una piedra y ocupado en ahuyentar las moscas que lo devoraban, le dijo: ¡miserable negro!, ¿crees que hay un Dios? ¿Quién puede dudarlo? le respondió el cafre; y al decir estas palabras, sacó del andrajo de paño que le cubría la cintura, un muñeco de madera, y dijo: ved aquí al Dios que me ha protegido desde que estoy en el mundo; es hecho de una rama del árbol que adoran en mi país. -Todos los que estaban en el café, extrañaron tanto la respuesta del esclavo, como la pregunta de su amo.
Entonces un brama encogiéndose de hombros, dijo al negro: ¡pobre imbécil! ¡cómo!... ¿tú traes a tu Dios en la cintura? Pues sabe que no hay más Dios que Brama, criador del mundo, cuyos templos están en las orillas del Ganges. Los bramas son sus únicos sacerdotes, y por su protección particular subsisten ciento veinte mil años hace, a pesar de cuantas revoluciones ha habido en la India. "



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