Al final del arco iris (fragmento)Vernor Vinge

Al final del arco iris (fragmento)

"Alfred permaneció sentado, inmóvil, casi dos minutos, sin responder a los gritos de alarma que recorrían la red de la oficina, sin responder a los distintos análisis del personal que se iban generando. Alfred estaba reordenando sus prioridades. No se había enterado antes de lo de Alice Gong Gu, pero ya lo sabía y disponía de tiempo suficiente para sacar ventaja de su presencia. Era muy triste tener que hacer daño a una mujer que en realidad luchaba de su lado, que había hecho más que casi cualquier otra persona por mantener la seguridad del mundo.
Volvió a concentrarse. Además de lidiar con Alice, tenía otra prioridad nueva: saber más sobre Conejo, descubrir cómo destruirle.
Alfred Vaz no tenía una posición oficial en la Agencia de Inteligencia Exterior, pero sí un poder inmenso. Incluso haciendo uso de las técnicas modernas de compartimentalización, jamás habría podido ocultar sus programas de investigación de no haber tenido tanto poder. Ahora bien… se podía argumentar que la visita de Conejo al cuartel general de la AIE era el fallo de seguridad más espectacular de la década, ¡sólo si alguien de fuera se enteraba! Alfred empleó todo su poder en la agencia y todos los resortes políticos secretos que había acumulado en más de setenta años para lograr que sólo sus equipos lo supiesen. Si el inspector general de la AIE se lo olía, los planes de A1fred se vendrían abajo. Era un hecho triste que probablemente su propio gobierno le considerara un traidor si descubría sus planes para salvar el mundo.
Lo que convertía en una maniobra delicada investigar la broma de Conejo. De alguna forma, su enemigo había superado el cortafuegos de aislamiento más seguro conocido por el hombre. Conejo incluso había controlado el soporte de localización de alta resolución (no cabía duda puesto que su imagen había estado perfectamente emplazada). La explicación evidente era que Conejo había logrado manipular el Entorno de Hardware Seguro. Si era así, entonces la base de toda la seguridad moderna quedaba en entredicho… y la visita de Conejo era el primer trueno de la destrucción.
¿Era posible que un conejo tonto anunciase el Apocalipsis? Se sucedieron ochenta horas de incertidumbre mientras los equipos internos de Alfred intentaban descifrar el misterio. Finalmente, sus analistas de la AIE descubrieron la verdadera explicación, simultáneamente tranquilizadora y muy vergonzosa. Conejo, demostrando una inteligencia extraordinaria, había que admitirlo, había explotado una combinación de software fallido y entradas erróneas de registro, uno de esos problemas que tienen tan a menudo los usuarios descuidados. En resumen: Conejo era mucho más peligroso de lo que Alfred había pensado en un principio, pero no era el Siguiente Gran Desastre.
Vaz sufrió mientras duró el suspense. Pero, al final, lo más frustrante del incidente fueron las hojas de zanahoria que Conejo le había dejado sobre la mesa. Usando todos los recursos y conocimientos del moderno Estado indio, a la AIE le llevó casi tres días eliminar la lógica que inyectaba esa imagen en la red de la oficina. "



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