El poder espiritual (fragmento)Auguste Comte

El poder espiritual (fragmento)

"Ha llegado a ser posible el concebir sin absurdo, en un futuro lejano pero inevitable, la reunión de todo el género humano, o, al menos, de toda la raza blanca, en una sola comunidad universal, lo que hubiera implicado una contradicción en tanto que el poder espiritual y el poder temporal estuvieron confundidos. En segundo lugar, en el interior de cada sociedad particular, el gran problema político que representa el conciliar la subordinación respecto al gobierno, necesaria para el mantenimiento de todo orden público, con la posibilidad de rectificar su dirección cuando se hace equivocada, ha sido resuelto tanto como podía serlo mediante la separación legal establecida entre el gobierno moral y el gobierno material. La sumisión pudo dejar de ser servil para tomar el carácter de un asentamiento voluntario, y la amonestación abandonar su hostilidad, al menos dentro de ciertos límites, al apoyarse sobre un poderío moral legítimamente constituido. Antes de esa época no había alternativa entre la más abyecta sumisión y la rebelión directa y así sucede todavía en sociedades, como todas aquellas organizadas bajo el ascendiente del mahometismo, en las que los dos poderes están desde el principio legalmente confundidos.
Así, en resumen, por la división fundamental, organizada en la Edad Media entre el poder espiritual y el poder temporal, las sociedades humanas pudieron estar al mismo tiempo más extendidas y mejor ordenadas, combinación que todos los legisladores, incluso todos los filósofos, de la Antigüedad habían proclamado como imposible.
Aunque el sistema católico y feudal haya producido, en todo lo que permitía la época en que ha dominado, las ventajas generales que acabo de indicar como inherentes a la división de los dos poderes, y aunque haya contribuido así más poderosamente que todos los sistemas anteriores al perfeccionamiento de la humanidad, no puede menos de reconocerse que la decadencia ha experimentado era a la vez inevitable en absoluto e indispensable de modo riguroso. "



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