El pueblo de la Biblia (fragmento) Daniel-Rops

El pueblo de la Biblia (fragmento)

"Los sodomitas y gomorranos habían recibido realmente un castigo terrible. "La lluvia caía entre densas llamas con violencia siempre renovada. Fueron calcinados campos, prados y altísimos bosques. Se quemaron hasta las raíces de los troncos. Todos los graneros, casas, castillos y edificios públicos. Dos de las ciudades más populosas se convirtieron en lápidas devoradas por las llamas, que alcanzaban el mismo suelo esterilizándolo en contra de la vida."
Así dice el historiador y filósofo Filón de Alejandría. ¿Hay evidencias de este drama en otros documentos que no sean la Biblia?
¿Ha sido sugerido por la contemplación del escabroso paisaje del Mar Muerto, extendiendo el agua salada sus pulidos reflejos metálicos a lo largo de los acantilados de color púrpura de Moab?
Es cierto que hay una fuerte tendencia en el país al vulcanismo. En este contexto, el olor del mineral flota impeliendo acciones.
La primera señal de la protección de Dios a Esaú es manifiesta. Los hermanos se reconcilian y el clan de Jacob mantiene su rutina habitual, desarrollada entre los Terahítas durante dos generaciones. Por primera vez en la llanura de Siquem se planta una tienda, pero un incidente brutal con la gente de la ciudad le obliga a abandonarla.
El hijo del soberano local desea agasajar a la hija de Jacob, Dina, ofreciendo muchos aguinaldos para la boda, pero los hermanos del santo consideran que dicho matrimonio sería una afrenta, una mácula contraria a la equidad.
Astutamente invadieron la ciudad, donde tuvo lugar una carnicería. El clan debe retirarse.
Nómadas en Betel y en las colinas del sur de Israel, donde más tarde se levantaría la ciudad de Belén, Raquel, de nuevo embarazada, dio a luz un hijo.
El fundador de la décimo segunda tribu, pero este nacimiento le costó la vida, y llamó con antelación al niño, Ben-oni, que significa "hijo de mi aflicción".
¡Nombre que evoca la fatalidad! Jacob quiso cambiarlo por Benjamín, "hijo de la rectitud", un nombre lleno de dicha.
Benjamín, "hijo de la rectitud" es pues nombre dichoso. A continuación, el clan regresó al valle del Hebrón, al encinar de Mambré, donde Isaac aguardaba el momento de su muerte.
Betel y Mambré, los dos lugares de la promesa, visitados por el espíritu. La vida del patriarca estuvo marcada por los mismos.
En Betel, hizo voto de fidelidad, en una especie de conversión religiosa durante la estancia de su pueblo en Harrán, donde varios miembros del clan habían adoptado diversas costumbres mesopotámicas, como el culto seráfico, llevando amuletos en los oídos. La purificación era necesaria. Los objetos idólatras fueron enterrados al pie de un roble, porque sólo hay un único Dios. "



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