Como una lágrima en el océano (fragmento)Manes Sperber

Como una lágrima en el océano (fragmento)

"Muchos años después tuvo lugar el primer encuentro. Josmar sufrió una profunda decepción porque le resultaba realmente duro admitirlo -ignoraba qué hacer con aquellos veintiún años-. Eso fue en mitad de la contienda. Desde hacía días era perseguido por la policía. Por fin lo encontró -en una barra-. Era un hombre de baja estatura revestido de un abrigo demasiado largo, de aspecto tosco y llevaba en su mano un vaso de cerveza del que tomaba sorbos continuamente. La mano -concretamente la izquierda- temblaba. No podía servirse de la derecha. Lanzó una imprecación contra la cerveza demasiado tibia.
Éste fue el primer encuentro. Hacía tiempo que Josmar se había preparado para ello. No, por supuesto que no podía comenzar con una simple charla, pero era irrefutable que tenía que hablar al enfrentarse cara a cara con él.
Pero no había realmente nada que decir. Las palabras no fluían. Tartamudeaba como siempre. Lo inesperado de la situación revocó la previsión de toda acción futura. Dijo: "Soy Joseph Maria Goeben, de Colonia. Le escribí en su momento. Me pregunto si recibió mis cartas y me encuentro a su disposición" Dijo la última palabra con tanta rapidez que tuvo que posponer el resto de su alocución y dejar que su lengua reposara entre los dientes. Qué miserable era todo. Fue consciente de la presencia de otras personas en la habitación, hombres de aspecto cansado que lo miraban con rostro burlón. Así que no se atrevió a mirarles a la cara. Vio cómo el vaso de cerveza fue colocado suavemente sobre la mesa y escuchó que alguien se dirigía a él: "¿Así que vienes de Colonia?" "Sí, de Colonia" "¿Anda bien tu bicicleta?" "Sí" "Bien, serás nuestro mensajero. Tu nombre será Adolf, como el del resto de mensajeros. Debes salir de inmediato. Ten cuidado... "



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