Acrollam (fragmento)Biel Mesquida

Acrollam (fragmento)

"¿Cómo podía ser que un psiquiatra fuese un homosexual reprimido? ¿Cómo podía soltarte aquel hombre que tenía que curarte, Juli S., que el amor mata tanto o más que el tabaco? Marcella, te hacías estas preguntas en la plaza de Santa María del Camí cuando tocaban los Antònia Font y tú acababas de hablar con una antigua compañera del Instituto Ramon LLull, Catalina L., que era psicóloga y que te había informado confidencialmente de que aquel hombre a quien tú entregabas tu intimidad era un enfermo mental reconocido por la mayor parte de la profesión. "Siento mucho tener que decírtelo. Y si no fuese algo público en nuestro ramo te aseguro que no hubiese salido por esta boca. Tengo una ética muy estricta. Tienes que dejarlo porque, encima, es un misógino. Está casado con una bruja rica y pepera que lo tiene dominado y él va de culo por los jovencitos: como es de una derecha dura no puede hacer nada y se resuelve contra los pacientes. Ya conozco a un par que se han quedado majaras. Es perverso, pero como su mujer, una Z., tiene tanta influencia, nadie se atreve a denunciarlo. Ni yo misma me atrevería. Está blindado por todos lados." Escuchabas a tu banda preferida y no podías sacarte de la cabeza las palabras que te había susurrado Catalina L. Sentías unos temblores internos que no podían presagiar nada bueno. Cuando te separaste de Teresa te dieron ataques muy violentos, un furioso delirio y unas manías terribles. Por eso la médico del PAC te ha mandado al psiquiatra. Y ahora te encuentras perdida en aquel sentimiento apocalíptico de la destrucción absoluta. "


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